La violencia en Acapulco ha alcanzado niveles alarmantes en las últimas horas, con una serie de ataques armados que han dejado tres muertos y tres heridos, en medio de una creciente ola delictiva que tiene a la población en estado de alerta.
El conflicto estalló el lunes por la noche, cuando un grupo de hombres armados incendió el restaurante La Cabaña de Caleta en el fraccionamiento Las Playas. Según el reporte policiaco, el ataque ocurrió alrededor de las 10:30 de la noche. Los agresores llegaron al lugar, rociaron gasolina y prendieron fuego al establecimiento antes de huir sin ser detenidos. Este evento marcó el inicio de una serie de ataques que se intensificaron en las horas siguientes.
Ayer por la tarde, la violencia continuó con un ataque armado contra un sitio de taxis ubicado en la colonia Radio Koko, donde tres taxistas resultaron heridos. Los hechos ocurrieron en la calle del Canal, en la esquina con el Boulevard Vicente Guerrero, una zona conocida como Playa Seca. Los atacantes dispararon contra los taxistas que se encontraban en el sitio y huyeron rápidamente del lugar.
Este ataque se suma a otro incidente ocurrido el pasado lunes, cuando otro sitio de taxis colectivos fue atacado, dejando como saldo tres taxistas muertos. Las víctimas pertenecían a las rutas Playa Seca, Radio Koko y Las Cruces, lo que ha generado temor entre los trabajadores del transporte público en la zona.
La escalada de violencia no terminó allí. Durante la noche del martes, una camioneta del transporte público fue incendiada con restos humanos en su interior, cerca del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Acapulco. Según los reportes policiales, el hecho ocurrió alrededor de las 19:00 horas, cuando hombres desconocidos prendieron fuego al vehículo antes de huir del lugar.
Ante estos hechos, un grupo de aproximadamente 50 taxistas organizó una protesta el martes por la mañana, exigiendo mayor seguridad para los trabajadores del sector. Sin embargo, a pesar de las movilizaciones, los ataques continúan, sembrando miedo e incertidumbre en la población.
Las autoridades locales y federales han implementado operativos de seguridad para tratar de contener la violencia, pero hasta el momento no se ha informado sobre detenciones relacionadas con estos ataques. La situación en Acapulco sigue siendo crítica, y la ciudadanía clama por una respuesta contundente que devuelva la paz a la región.
Paco Zea