La Fiscalía General de la República (FGR) determinó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido en Oaxaca a finales de diciembre, fue provocado por exceso de velocidad, por lo que analiza ejercer acción penal por homicidio culposo y lesiones culposas contra los responsables.
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, informó este martes 27 de enero que las investigaciones realizadas por la dependencia federal confirmaron que la locomotora circulaba por encima de los límites permitidos al momento del accidente, el cual dejó un saldo de 14 personas fallecidas.
Durante una conferencia de prensa, Godoy detalló que el ferrocarril transitaba a 65 kilómetros por hora en la curva donde ocurrió el siniestro, pese a que la velocidad máxima autorizada en ese tramo era de 50 km/h para el servicio de pasajeros. Esto representó una diferencia de 15 kilómetros por hora por encima de lo permitido en una zona de riesgo.
Asimismo, la fiscal explicó que los registros obtenidos de la caja negra revelaron que, en tramos rectos previos al punto del descarrilamiento, el tren alcanzó velocidades de hasta 111 km/h, cuando el límite autorizado era de 70 km/h, lo que implica una circulación 41 kilómetros por hora superior a la permitida.
Godoy subrayó que desde el día del accidente, ocurrido el 28 de diciembre, la FGR abrió una carpeta de investigación y desplegó agentes del Ministerio Público, peritos especializados y policías federales ministeriales en el sitio del siniestro, con el fin de atender a las víctimas, resguardar evidencias y esclarecer las causas del hecho registrado en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
La titular de la FGR precisó que la caja negra de la locomotora es un dispositivo tecnológico de alta confiabilidad e inalterable, el cual registra datos como velocidad, ubicación, frenado y eventos operativos. Dicha información fue extraída conforme a los protocolos legales y bajo estricta cadena de custodia, lo que respalda la validez de las conclusiones obtenidas.