Ciudad de México.- Representantes de China y Estados Unidos concluyeron una nueva ronda de negociaciones económicas en París con avances iniciales y consensos preliminares en distintos temas comerciales, en un intento por reducir las tensiones que han marcado la relación entre ambas potencias durante el último año.
Las conversaciones se realizaron en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde delegaciones de ambos países sostuvieron reuniones que fueron descritas por la parte china como “francas y constructivas”. El objetivo principal fue sentar bases para una mayor cooperación económica en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
Durante el encuentro se discutió la posible creación de un mecanismo bilateral de trabajo enfocado en impulsar la inversión y fortalecer el intercambio comercial entre ambas economías. Esta reunión corresponde a la sexta fase de consultas iniciadas tras el deterioro de las relaciones comerciales registrado en 2025.
El viceministro de Comercio chino, Li Chenggang, subrayó que mantener relaciones económicas estables entre ambas naciones resulta fundamental no sólo para sus mercados internos, sino también para la estabilidad de la economía global.
Contexto político y tensiones comerciales
Las negociaciones estuvieron encabezadas por el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent, en un momento considerado clave para disminuir las fricciones derivadas de las políticas arancelarias impulsadas por el presidente Donald Trump.
El panorama, sin embargo, continúa siendo complejo. Un posible viaje oficial de Trump a China, previsto inicialmente para finales de marzo, permanece en duda luego de que el mandatario condicionara su visita a que Pekín coopere en la reapertura del estrecho de Ormuz.
A ello se suma un reciente fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos que limitó algunas facultades utilizadas por la Casa Blanca para imponer aranceles a gran escala, lo que añade nuevas implicaciones legales al conflicto comercial.
Persisten desacuerdos
Pese a los avances registrados en París, las diferencias entre ambas potencias continúan. Washington abrió nuevas investigaciones comerciales bajo la llamada Sección 301 de su legislación comercial, enfocadas en el presunto exceso de capacidad industrial y posibles prácticas de trabajo forzoso en China.
El Ministerio de Comercio chino rechazó las acusaciones y afirmó que estas indagaciones representan un intento de imponer barreras comerciales con motivaciones políticas.
Ambas delegaciones acordaron mantener el diálogo en las próximas semanas con la intención de consolidar los avances alcanzados y evitar una escalada mayor en las disputas económicas entre las dos mayores economías del mundo.