La situación ambiental en el Golfo de México se mantiene bajo estrecha vigilancia tras el reporte de un vertido de hidrocarburos que ha afectado las costas del sureste mexicano. En las últimas horas, la Secretaría de Marina (Semar) y la Presidencia de la República emitieron actualizaciones sobre las labores de inspección y la búsqueda de los responsables.
La Semar, a través de la Armada de México y la Tercera Región Naval con sede en Dos Bocas, informó que realiza patrullajes aéreos en el litoral de Veracruz y Tabasco. Estas acciones, ejecutadas por personal de Protección al Medio Ambiente Marino (Promam), tienen como objetivo detectar rastros de contaminación en aguas nacionales.
De acuerdo con el reporte más reciente, “no se identificaron manchas de hidrocarburo en aguas del Golfo de México, ni presencia de las mismas en la zona de costa en el sur de Veracruz y el estado de Tabasco”. No obstante, la dependencia subrayó que los operativos marítimos, aéreos y terrestres continuarán de forma permanente y en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Pese a estos resultados, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que aún no se ha identificado al responsable del derrame. Durante su conferencia matutina, señaló que, aunque la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha apuntado a una posible empresa como origen, “todavía no está totalmente identificada”.
La mandataria indicó que la prioridad del gobierno federal es esclarecer las causas del incidente y determinar si la fuga continúa activa o si se trató de un evento aislado. Para ello, anunció la creación de un grupo interdisciplinario de investigación y la intervención de la Fiscalía General de la República (FGR) para realizar una indagatoria independiente.
En cuanto al impacto ambiental, Sheinbaum informó que se han intensificado las labores de limpieza, con el apoyo de más trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex). Hasta el momento, se han recolectado 91 toneladas de residuos impregnados con hidrocarburo.
Sin embargo, organizaciones como Greenpeace México y la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México advierten que el daño podría ser mayor, señalando que la mancha de crudo habría afectado más de 630 kilómetros de litoral desde inicios de marzo. Además, alertan sobre el impacto social en comunidades pesqueras, indígenas y afrodescendientes que han participado en las labores de limpieza.
El gobierno federal prevé realizar una reunión técnica en los próximos días para presentar un informe detallado sobre la magnitud del vertido y los avances en la identificación de la fuente contaminante.