A menos de 80 días del inicio del Mundial 2026, la FIFA enfrenta complicaciones para cumplir su propia normativa: eliminar toda la publicidad y nombres comerciales de los estadios en Estados Unidos. El caso más complejo se presenta en Atlanta, donde el icónico logo de Mercedes-Benz en el techo del estadio no podrá ser retirado.
El organismo internacional exige esta medida para proteger los derechos exclusivos de sus patrocinadores oficiales. Por ello, recintos como el Lumen Field de Seattle, el SoFi Stadium de Los Ángeles, el AT&T Stadium de Dallas, el Lincoln Financial Field y el Hard Rock Stadium de Miami han tenido que cubrir o retirar anuncios visibles, especialmente en techos y estructuras captadas en tomas aéreas.
Sin embargo, el Mercedes-Benz Stadium representa un desafío mayor. Su distintiva estrella no es un anuncio convencional, sino parte integral del diseño arquitectónico del inmueble. Está montada sobre ocho paneles móviles, conocidos como “pétalos”, que pesan cerca de 500 toneladas cada uno, inspirados en el óculo del Panteón romano.
Autoridades del estadio señalaron que la presencia de la marca no solo se limita al techo, sino también a diversas fachadas del inmueble, lo que complica aún más su eliminación.
Tras meses de negociaciones, la FIFA decidió hacer una excepción para evitar daños estructurales y costos millonarios. No obstante, el estadio sí perderá su nombre comercial durante el torneo y será denominado únicamente como “Atlanta Stadium”, en línea con la política aplicada al resto de las sedes.
Esta medida también busca evitar conflictos con patrocinadores oficiales del Mundial, como las automotrices Hyundai y Kia, competidores directos de Mercedes-Benz.
El caso de Atlanta evidencia los límites de la política de “borrón total” de la FIFA, especialmente en recintos modernos cuya identidad está profundamente ligada a grandes marcas comerciales