La misión Artemis II de la NASA marcó un hito sin precedentes al convertirse en el viaje espacial más lejano en la historia de la humanidad, superando oficialmente la distancia alcanzada por Apolo 13.
En punto de las 11:57 horas (tiempo de México), los cuatro astronautas —tres estadounidenses y un canadiense— lograron rebasar el límite histórico impuesto en 1970, consolidándose como los humanos que más lejos han llegado desde la Tierra. La misión representa el regreso de la humanidad a la exploración lunar tripulada tras más de cinco décadas.
A bordo de la nave Orión, la tripulación realizó un sobrevuelo lunar de aproximadamente seis horas, durante el cual pudo observar zonas de la cara oculta de la Luna nunca vistas con tal nivel de detalle por astronautas del programa Apolo.
Durante este histórico recorrido, los astronautas también presenciaron un eclipse solar total desde el espacio, un fenómeno visible únicamente desde su posición, cuando la Luna bloqueó completamente al Sol y permitió observar su corona brillante.
La nueva marca supera los 400 mil 171 kilómetros alcanzados por el Apolo 13 —misión que no logró alunizar debido a una falla técnica— y amplía esa distancia en más de 6 mil 600 kilómetros, siguiendo una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna.
La astronauta Christina Koch destacó que, aunque no buscan récords, este logro representa un punto clave que conecta el pasado, presente y futuro de la exploración espacial.
Durante el sobrevuelo, la tripulación se organizó en turnos para capturar imágenes del satélite natural con equipo profesional y dispositivos personales, incluyendo teléfonos móviles. Además, documentaron formaciones como la cuenca Orientale, una de las regiones más complejas de la superficie lunar.
La misión también contempla momentos de tensión, como la pérdida de comunicación durante cerca de 40 minutos cuando la nave pase por el lado oculto de la Luna, una situación ya experimentada en las misiones Apolo.
Se prevé que la cápsula americe el próximo 10 de abril en el océano Pacífico, cerca de San Diego, tras completar un viaje de nueve días. Antes de su regreso, los astronautas sostendrán una comunicación histórica con la Estación Espacial Internacional, en lo que será el primer contacto entre dos tripulaciones humanas en distintos puntos del espacio profundo y la órbita terrestre.
Con Artemis II, la NASA inaugura una nueva era de exploración lunar que allana el camino para futuras misiones con destino a la superficie de la Luna y, eventualmente, a Marte.