Muere Fausto Alzati, titular de la SEP en el sexenio de Ernesto Zedillo

La muerte de Fausto Alzati, extitular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) durante el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, fue confirmada la tarde de este martes por su hijo Fausto Alzati Fernández.

A través de su cuenta de Facebook, el hijo de Fausto Alzati se despidió de él y envió condolencias a las personas cercanas.

«Que en paz descanse quien alguna vez fuera un gran amigo y tutor. Quien alguna vez luchó con inteligencia por el bien de una nación. Quien se desveló conmigo leyendo a Gorostiza. Quien fue generoso conmigo. Quien fue cruel conmigo. Un abrazo a todos a quienes inspiró. Un abrazo a quienes lo extrañaremos”, escribió.

A lo largo de su carrera, Alzati ocupó diversos cargos en la administración pública. Durante el gobierno deCarlos Salinas de Gortari fue titular del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología donde impulsó el requisito de contar con doctorado para ser miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En la administración de Ernesto Zedillo Ponce de León renunció a la SEP meses después de haber ocupado el cargo, cuando se descubrió que no contaba con un doctorado por la Universidad de Harvard, información que él había presentado en su documentación oficial.

Desapareció de la vida pública y regresó a ella en la administración priista de Enrique Peña Nieto cuando Emilio Chuayffet Chemor lo designó titular de Televisión Educativa; fue destituido en junio de 2014 luego de interrumpir la lectura de un poema que consideró ofensivo para el entonces mandatario, durante la inauguración de una exposición de la muralista Aurora Reyes.

Luego de este episodio, Alzati Araiza volvió a desaparecer de la vida pública y las últimas noticias que se tienen sobre él es que en 2015 se encontraba en una precaria situación económica, por lo que buscaba empleo y pedía apoyo económico.

Sus amigos lo recordaron en redes sociales como «un excelente jefe, y mejor amigo» y «un hombre brillante que perdió la brújula en algún momento pero siempre una mente admirable».

Fuente: El Universal