La disputa entre Adán Augusto López, líder de Morena en el Senado, y Ricardo Monreal, líder en la Cámara de Diputados, escaló este viernes, tras acusaciones de contratos simulados por 150 millones de pesos en la Cámara Alta.
Adán Augusto denunció irregularidades en la administración de contratos durante la gestión de Monreal en el Senado, señalando que se rescindieron acuerdos con empresas como Full Service de México y Grupo Piasa, las cuales cobraban por servicios supuestamente innecesarios. “Vamos a seguir limpiando el Senado de cualquier sospecha de corrupción”, declaró López, detallando que estos contratos incluían 60 millones para administración de archivos y más de 90 millones para mantenimiento de elevadores.
Monreal, por su parte, rechazó las acusaciones, calificándolas de “infundios y falsedades”. Aseguró que todas las licitaciones y auditorías realizadas durante su gestión cuentan con respaldo documental y afirmó que las acusaciones forman parte de una campaña política proveniente de sus propios correligionarios.
Morena llama a la unidad
En medio de la confrontación, la bancada morenista en la Cámara de Diputados respaldó a Monreal, haciendo un llamado a la unidad para fortalecer el movimiento de la Cuarta Transformación. “La política no es un espacio de confrontación, sino de diálogo”, destacaron en un comunicado.
Enfrentamiento en el Senado
El debate generó momentos tensos en el Senado, incluyendo un intercambio entre Lilly Téllez (PAN) y Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Cámara Alta. Téllez exigió explicaciones a Adán Augusto, acusando falta de claridad sobre los recursos: “¿Qué relajo traen con los recursos del Senado?”.
En respuesta, Fernández Noroña reprendió a la senadora por “alzar la voz” y ordenó apagarle el micrófono, desatando un tenso cruce de palabras.
Contratos bajo la lupa
Adán Augusto adelantó que seguirán revisando otros contratos sospechosos y presentando denuncias correspondientes, con el objetivo de erradicar “los vicios” dentro del Senado. Monreal, en contraste, retó a que se presenten pruebas concretas y defendió su gestión, subrayando que las cuentas públicas del Senado entre 2018 y 2022 fueron auditadas y solventadas sin mayores observaciones.
El conflicto interno en Morena no solo evidencia tensiones entre sus liderazgos, sino que plantea dudas sobre la transparencia y manejo de recursos en las instituciones legislativas del país.