Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), confirmó que Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo y fundador de Los Zetas, cumplirá las sentencias y procesos judiciales que tiene pendientes en México. La declaración se dio durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, tras la deportación del exnarcotraficante por parte de Estados Unidos este lunes.
Cumplirá condena en el Altiplano
El fiscal detalló que, tras cumplir una condena por narcotráfico en Estados Unidos, Cárdenas Guillén fue puesto a disposición de las autoridades mexicanas e ingresado al Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) No. 1 Altiplano, ubicado en el Estado de México. “Nos lo entregan, lo ponemos a disposición del centro de readaptación correspondiente y cumplirá su condena conforme a la ley”, señaló Gertz Manero.
En México, el exlíder delincuencial enfrenta tres órdenes de aprehensión pendientes por homicidio calificado, delincuencia organizada y delitos contra la salud. Además, las autoridades reactivarán siete procesos penales federales relacionados con operaciones con recursos de procedencia ilícita, acopio de armas de uso exclusivo del Ejército y cohecho, entre otros delitos.
De ser hallado culpable de todos los cargos, Cárdenas Guillén podría enfrentar una condena de hasta 730 años de prisión, sin considerar posibles penas adicionales derivadas de los procesos pendientes.
Un golpe al crimen organizado
La extradición de Osiel Cárdenas Guillén marca un capítulo importante en la lucha contra el narcotráfico. Su captura inicial en 2003 representó un fuerte golpe al Cártel del Golfo, del cual fue líder durante los años 90 y principios de los 2000. También fue responsable de la creación de Los Zetas, un grupo armado que inicialmente fungió como el brazo ejecutor del cártel y que posteriormente se convirtió en una de las organizaciones criminales más violentas del país.
La FGR trabajó en coordinación con las Secretarías de Seguridad y Protección Ciudadana, Marina, Defensa Nacional, la Guardia Nacional y autoridades estadounidenses para concretar su deportación y reingreso al sistema penitenciario mexicano.
Legado de violencia y desafíos pendientes
A pesar de su arresto hace más de dos décadas, el legado de violencia y corrupción ligado a Cárdenas Guillén sigue siendo un desafío para las autoridades mexicanas. Su regreso al país simboliza el compromiso del gobierno para garantizar que los líderes del crimen organizado enfrenten la justicia, aunque también pone en evidencia la persistencia de las estructuras criminales que continúan operando en México.
Con el ingreso del exlíder al Altiplano, las autoridades aseguran que se dará continuidad a todos los procesos legales en su contra, reafirmando su compromiso de combatir el crimen organizado y fortalecer el Estado de derecho.