Human Rights Watch (HRW) y Médicos Sin Fronteras (MSF) han denunciado públicamente “actos de genocidio” y “limpieza étnica” presuntamente cometidos por Israel en Gaza desde el inicio de su ofensiva militar tras el ataque del movimiento islamista Hamás el 7 de octubre de 2023. Las acusaciones han generado una fuerte respuesta del gobierno israelí, que calificó los informes como “mentiras y engaños”.
HRW: Condiciones de vida deliberadamente insostenibles
En un comunicado respaldado por un informe detallado, HRW acusó a las autoridades israelíes de privar intencionadamente a los civiles palestinos de agua potable, electricidad y recursos básicos. Según la organización, estas acciones han causado miles de muertes, particularmente en lactantes y personas vulnerables, al facilitar la aparición de enfermedades.
El informe también documenta la destrucción de embalses y otras infraestructuras esenciales, argumentando que esto refleja una “voluntad de exterminio”. Aunque HRW no imputó directamente a Israel un genocidio, señaló que ciertas declaraciones de altos funcionarios israelíes, como las del exministro de Defensa Yoav Gallant, podrían evidenciar una intención genocida.
MSF: Bombardeos y desplazamientos forzados
Médicos Sin Fronteras, por su parte, reportó 41 ataques contra su personal, instalaciones sanitarias y convoyes humanitarios desde el inicio del conflicto. La organización describió las condiciones en Gaza como “señales evidentes de limpieza étnica”, con miles de desplazados y bombardeos continuos.
MSF también destacó el impacto del bloqueo sobre la ayuda humanitaria, señalando que la falta de recursos médicos y agua ha agravado las condiciones de salud pública.
Reacciones de Israel y la Comunidad Internacional
El gobierno israelí rechazó rotundamente las acusaciones. Un portavoz militar afirmó que “Israel no ataca a equipos médicos ni a civiles no implicados en actividades terroristas”. Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó los informes como “falaces”.
Desde el ámbito internacional, Estados Unidos expresó su desacuerdo con la caracterización de genocidio, argumentando que los criterios jurídicos internacionales para tal acusación son estrictos.
Impacto Humanitario y Llamados a la Acción
Según el Ministerio de Salud de Gaza, las operaciones israelíes han dejado más de 45,000 muertos en el enclave palestino, mientras que el ataque inicial de Hamás causó la muerte de más de 1,200 personas en Israel.
HRW y MSF han solicitado a la comunidad internacional tomar medidas urgentes para garantizar el acceso a recursos básicos en Gaza y evitar que las condiciones actuales deriven en un genocidio.
El conflicto sigue dejando una devastadora huella humanitaria mientras se intensifican los llamados a una resolución inmediata y sostenible.