Este sábado, la Princesa Leonor, primera en la línea de sucesión al trono de España, comenzó su instrucción militar a bordo del buque escuela de la Armada Española, un bergantín-goleta que la llevará en un viaje de seis meses a través de varios países de América y Europa.
La ceremonia de despedida tuvo lugar en el puerto de Cádiz, en el sur de España. Acompañada por sus compañeros de instrucción, Leonor se despidió de sus padres, los Reyes de España. Desde el muelle, el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, visiblemente emocionados, le enviaron besos y abrazos. La Reina Letizia no pudo contener las lágrimas mientras veía partir a su hija, quien, sonriente y con su gorro de guardiamarina, saludaba desde la cubierta del velero.
El Rey Felipe VI recordó con emoción su propia experiencia de instrucción militar en 1987 a bordo de un buque similar. Por su parte, la Reina Letizia destacó que muchas madres comparten este momento especial al ver a sus hijos embarcarse en esta aventura.
Más de 1,600 familiares de los guardiamarinas y la tripulación del buque se reunieron para presenciar la despedida. El Rey Felipe VI, como muchos otros padres, capturó el emotivo momento con su móvil.
Durante el viaje, la Princesa Leonor y sus 85 compañeros de instrucción, entre ellos 76 hombres y 9 mujeres, recorrerán unas 18,000 millas náuticas. El itinerario incluye visitas a Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Panamá, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos. A bordo del buque de 113 metros de eslora, realizarán diversas maniobras y ejercicios, incluyendo escaladas a los cuatro palos del velero.
La vida a bordo estará marcada por el compañerismo y la disciplina. Los guardiamarinas compartirán estrechos espacios, con literas y una sala multiusos para clases y actividades recreativas, donde incluso podrán disfrutar de un piano.
Leonor de Borbón completará todo el recorrido, exceptuando el trayecto de regreso por el Atlántico Norte. Desembarcará en Nueva York para regresar a España y continuar su formación naval en una fragata, antes de reincorporarse al buque en Gijón.
Esta experiencia representa un paso significativo en la preparación de la Princesa Leonor para sus futuras responsabilidades como heredera al trono español, siguiendo la tradición de formación militar de la familia real.