A través de un testimonio difundido en plataformas digitales, Sofía, hija de Rosa María Rubio Cepeda, también conocida como Rosita Rubio, se manifestó públicamente para rechazar las acusaciones contra su madre, señalada por el presunto secuestro de quien fuera su esposo, Carlos de Jesús Aguirre Gómez.
En su declaración, Sofía aseguró que desde los seis años consideró a Aguirre Gómez como una figura paterna, y describió una relación familiar cercana y afectuosa. Explicó que la convivencia con los hijos biológicos del empresario fue constante durante años, compartiendo reuniones y celebraciones familiares.
Cuestiona acusaciones de privación de la libertad
La joven expuso lo que considera inconsistencias en los señalamientos. Según su testimonio, el empresario mantuvo una vida pública activa, desempeñándose como director de una compañía y con plena libertad de movimiento.
Detalló que Aguirre Gómez tenía acceso a su teléfono celular, realizaba viajes frecuentes dentro y fuera del país —incluyendo destinos como Miami y las Bahamas—, e incluso asistió a un Mundial de futbol, siempre acompañado por familiares, amistades o sus propios hijos.
Asimismo, señaló que durante episodios de salud delicados, el empresario viajó a Cleveland, Ohio, para recibir atención médica, acompañado y cuidado en todo momento por Rubio Cepeda. Afirmó que la dinámica entre ambos correspondía a la de un matrimonio sólido, lo que, a su juicio, contradice la versión de un encierro forzado.
Señalamientos tras el fallecimiento
Sofía también cuestionó el momento en que surgieron las denuncias, al destacar que estas fueron presentadas tres meses después del fallecimiento de Aguirre Gómez. En ese sentido, planteó que, de haber existido una situación de riesgo real, los denunciantes habrían actuado mientras él aún vivía.
Como parte de su defensa, mencionó la existencia de registros fotográficos familiares que —según dijo— reflejan una convivencia armónica entre todos los integrantes.
Finalmente, describió a su madre como una persona comprometida con labores sociales y actividades dentro de la Iglesia Católica, asegurando que los hechos señalados públicamente no corresponden con la realidad que vivieron como familia.
El caso continúa generando controversia tanto en el ámbito legal como mediático, en medio de la disputa por la herencia del empresario.