El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, ha lanzado una contundente advertencia al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación con la posible imposición de aranceles del 25% sobre productos canadienses a partir del 1 de febrero. En una rueda de prensa este martes, Trudeau aseguró que su gobierno está preparado para tomar medidas “robustas, rápidas y comedidas” en defensa de los sectores y empresas canadienses si estos aranceles se hacen efectivos.
La advertencia llega tras el anuncio de Trump sobre su intención de adelantar la aplicación de estos aranceles, inicialmente prevista para abril. En una declaración emitida el lunes, el presidente estadounidense señaló que su administración planea imponer un arancel del 25% tanto a Canadá como a México, lo que generó una reacción inmediata de las autoridades canadienses.
Durante su intervención, Trudeau enfatizó la importancia estratégica de Canadá como un socio seguro y confiable para Estados Unidos, destacando la dependencia de su vecino del norte en recursos canadienses esenciales como petróleo, gas y electricidad. “Canadá proporciona recursos asequibles, seguros y fiables”, afirmó, sugiriendo que Estados Unidos podría enfrentarse a opciones menos seguras si opta por dejar de depender de Canadá.
El comercio bilateral es crucial para ambas economías, con transacciones que alcanzaron 1.3 billones de dólares canadienses en 2023, aproximadamente un billón de dólares estadounidenses. Dado que el 77% de las exportaciones canadienses se dirigen a Estados Unidos, cualquier imposición de aranceles tendría un impacto significativo en la economía canadiense.
Analistas canadienses consideran que esta amenaza de aranceles podría ser una estrategia de negociación similar a la utilizada por Trump en 2017 y 2018 durante la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Trudeau, sin embargo, confía en que los fuertes lazos comerciales entre ambos países prevalecerán sobre las tensiones.
Con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en la agenda para su revisión en 2026, Canadá se prepara para cualquier eventualidad, reafirmando su posición como un socio comercial vital para Estados Unidos. Trudeau reiteró su confianza en que, a pesar de las tensiones, la interdependencia económica seguirá siendo un pilar fundamental en la relación bilateral.