El retiro de cables obsoletos en la Ciudad de México sigue siendo un problema sin resolver. Aunque algunas alcaldías han intentado abordar la situación, vecinos continúan reportando acumulaciones de cableado sin función, lo que representa riesgos y contaminación visual en la capital.
Datos del Gobierno de la CDMX revelan que, aunque la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) ha retirado 626 kilómetros de cables, en el último año se han registrado 5,214 solicitudes para su remoción a través del Sistema Unificado de Atención Ciudadana (SUAC). Sin embargo, solo el 18.8% de los casos han sido atendidos, dejando más de 4,200 peticiones sin respuesta.
En 2023, el gobierno firmó un acuerdo con empresas de telecomunicaciones como Telmex, Izzi, AT&T y Totalplay para retirar gradualmente el cableado en desuso. No obstante, los avances han sido insuficientes. Además de ser un problema estético, la acumulación de cables puede generar cortocircuitos, chispas e incluso incendios, representando un peligro para la ciudadanía.