Lo que comenzó como una historia de fortuna terminó en escándalo. James S. Farthing, de 50 años y originario de Georgetown, Kentucky, fue arrestado en Florida apenas dos días después de ganar 167.3 millones de dólares en la lotería Powerball. El incidente ocurrió en el TradeWinds Resort de St. Pete Beach, donde Farthing fue detenido tras agredir a un oficial durante una pelea con otro huésped.
Farthing había comprado el boleto ganador junto a su madre, Linda Grizzle, en una estación de servicio en Kentucky. Ambos celebraron públicamente su suerte, afirmando que el premio representaba una oportunidad para saldar deudas y cambiar sus vidas. Sin embargo, el arresto por agresión a un oficial, resistencia al arresto y violación de libertad condicional ensombreció rápidamente el festejo.
Las autoridades también detuvieron a su novia, Jacqueline Fightmaster, de 42 años, por alteración del orden e intoxicación pública. Farthing permanece bajo custodia en Florida, mientras se determina su situación legal.
Con antecedentes penales en Kentucky, el reciente millonario enfrenta un futuro incierto, pese a su fortuna. El caso ha generado un intenso debate sobre cómo las decisiones personales pueden echar por tierra incluso los mayores golpes de suerte.