Estambul, Turquía.— El tan esperado primer encuentro directo entre delegaciones de Rusia y Ucrania desde 2022 concluyó sin acuerdos ni avances sustanciales, tras una reunión de apenas una hora con 45 minutos celebrada en Estambul y mediada por el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan.
Aunque algunos reportes hablaron de una “pausa temporal” en el diálogo, no se fijó una fecha para retomar las conversaciones, confirmó la agencia estatal turca Anadolu. Ambas partes mantuvieron sus posturas rígidas, sin señales de flexibilidad.
Exigencias irreconciliables
Durante la reunión, el Kremlin insistió en que Kiev retire sus fuerzas de las cuatro regiones ucranianas que Moscú se ha anexado desde el inicio de la invasión: Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón. Ucrania, por su parte, rechazó categóricamente la exigencia, reafirmando su soberanía sobre esos territorios.
La agencia rusa TASS señaló que aún no hay una decisión formal sobre si continuará el proceso, lo que refleja la falta de consensos incluso sobre la mecánica del diálogo.
Delegaciones de alto nivel
Rusia estuvo representada por figuras clave como el viceministro de Exteriores Mijaíl Galuzin, el jefe de inteligencia del Estado Mayor, Igor Kostyukov, y el viceministro de Defensa Aleksander Fomin. Por Ucrania participaron el ministro de Defensa Rustem Umérov, el viceministro de Exteriores Sergiy Kyslytsya y mandos de seguridad e inteligencia.
Tensión en aumento
El fallido intento de negociación ocurre en un contexto de escalada militar en el este de Ucrania y creciente presión internacional para buscar salidas diplomáticas al conflicto, que ya ha causado decenas de miles de muertes y ha forzado a millones de personas a desplazarse dentro y fuera del país.
Pese al estancamiento, Turquía reiteró su disposición a seguir actuando como mediador neutral, aunque el escenario actual muestra que las posibilidades de una solución negociada siguen siendo lejanas.