Ciudad de México. – La federación internacional World Boxing, recientemente reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI), implementará a partir del 1 de julio de 2025 una política obligatoria de verificación genética de sexo para todos los boxeadores mayores de 18 años que deseen participar en sus competencias oficiales.
La medida, anunciada este viernes, busca garantizar un entorno competitivo más equitativo y seguro en una disciplina caracterizada por el contacto físico directo, donde la integridad física de los atletas está en juego. De acuerdo con la nueva normativa, los deportistas deberán someterse a una prueba genética tipo PCR para determinar la presencia o ausencia del gen SRY, marcador asociado al cromosoma Y.
Reglas para la clasificación por sexo
Según el reglamento, los pugilistas con presencia del gen SRY o con desórdenes del desarrollo sexual (DSD) que incluyan androgenización masculina competirán en la categoría masculina. Por otro lado, los atletas con cromosomas XX o sin indicios de masculinización genética serán considerados elegibles para competir en la categoría femenina. Cualquier discrepancia será evaluada por un panel médico independiente, y se prevé un mecanismo de apelación, así como acompañamiento clínico y psicológico para los deportistas afectados.
El caso de Imane Khelif
El anuncio tiene lugar en medio del creciente debate internacional sobre identidad de género, equidad deportiva e inclusión, y coincide con la situación de la boxeadora argelina Imane Khelif, quien obtuvo una medalla olímpica en los Juegos de París. Según una carta oficial enviada por World Boxing a la Federación de Boxeo de Argelia el pasado 30 de mayo, Khelif no podrá participar en la Eindhoven Box Cup, a celebrarse del 5 al 10 de junio en los Países Bajos, ni en otros eventos avalados, hasta cumplir con la nueva exigencia de verificación genética.
La organización aclaró que esta decisión no representa una sanción definitiva, sino una suspensión preventiva en el marco de la futura implementación de la política denominada “Sexo, Edad y Peso”. El objetivo, subraya World Boxing, es preservar tanto la salud física como el bienestar emocional de los participantes, y asegurar condiciones justas en la competencia entre hombres y mujeres.
Responsabilidad de las federaciones
Las federaciones nacionales asumirán la responsabilidad de realizar estas verificaciones y emitir certificaciones válidas. El incumplimiento podría tener consecuencias tanto para los atletas como para las entidades nacionales, incluyendo restricciones en la participación internacional.
La introducción de este requisito marca un punto de inflexión en la gobernanza del boxeo olímpico y plantea nuevos desafíos éticos y logísticos para el deporte en un contexto de transformación global en torno a la identidad de género y la justicia deportiva.