El brutal asesinato de Fernanda Benítez, una adolescente de 17 años, ha causado indignación y conmoción en todo el país. Su cuerpo fue hallado parcialmente calcinado frente a la casa de su novio, Bernardo, de 19 años, quien hoy es el principal sospechoso en una investigación por feminicidio. Según informes de las autoridades, Fernanda se encontraba embarazada al momento de su desaparición.
El hallazgo se produjo en un terreno baldío ubicado frente a la vivienda del joven. Las primeras investigaciones señalan que el cuerpo presentaba signos de haber sido quemado, posiblemente en un intento de borrar evidencias. Peritos indicaron que la escena del crimen fue de “extrema violencia”, y se presume que la joven fue asesinada en otro lugar antes de ser trasladada y quemada en el sitio donde fue encontrada.
En las últimas horas, la filtración de mensajes entre Bernardo y una amiga de Fernanda ha aportado un giro escalofriante al caso. En los textos, ambos habrían conversado sobre cómo “deshacerse” de ella. Uno de los primeros intentos habría sido inducir un aborto mediante una pastilla, que según los propios mensajes “no funcionó”. Luego, Bernardo sugiere pagar a alguien para provocar la pérdida del embarazo. Posteriormente, la conversación escala al nivel de planeación de un asesinato: mencionan un método que consistía en inyectar aire en una arteria, lo que, según creían, provocaría una muerte difícil de rastrear.
Leonardo Benítez, padre de la joven, reveló a medios locales que algunas compañeras de su hija aseguraron que Fernanda fue llevada bajo amenazas a una farmacia donde se practican abortos clandestinos. Además, señalaron que el novio le habría quitado el celular para evitar que pidiera ayuda. Todo apunta a que, tras el fallido procedimiento, Fernanda se descompensó y falleció en casa del padre de Bernardo. El joven entonces habría intentado deshacerse del cuerpo prendiéndole fuego.
A pesar del intento de ocultar el crimen, el cuerpo fue identificado gracias a que solo se calcinó un 70% del mismo. La Fiscalía ha abierto una investigación por feminicidio y complicidad, y ya busca judicializar el caso con base en los mensajes y testimonios recabados.
Este trágico caso vuelve a poner en el foco la violencia extrema que viven muchas jóvenes en el país, así como la necesidad urgente de reforzar la protección a las mujeres y adolescentes ante cualquier indicio de riesgo.