Ciudad de México, junio de 2025.– Aunque puede parecer que bañar seguido a tu mascota es lo mejor para mantenerla limpia, expertos en salud animal advierten que el exceso de baños puede ser perjudicial para los perros, afectando su piel, pelaje e incluso su sistema inmunológico.
La frecuencia ideal para el baño de un perro depende de varios factores, como la edad, el tipo de pelaje, el clima donde vive y su estado de salud. Por ello, no existe una regla universal, y es importante adaptar la rutina de higiene a las características individuales de cada can.
Tipo de pelaje
• Pelo largo: generalmente requiere baño cada 4 semanas.
• Pelo medio: entre 4 y 6 semanas.
• Pelo corto: puede bañarse cada 6 a 8 semanas.
Los perros de pelaje corto pueden ensuciarse más rápido por estar más expuestos, pero también tienen una piel más sensible que no debe lavarse con demasiada frecuencia.
Edad
• Cachorros menores de tres meses: no deben mojarse directamente; se recomienda usar toallas húmedas especiales.
• Perros adultos: la frecuencia del baño se ajusta al tipo de pelaje.
• Perros mayores: requieren cuidados especiales, ya que sus defensas son más bajas. En algunos casos, conviene espaciar los baños o evitarlos.
Clima
• En épocas de calor: los baños pueden ser más frecuentes, ayudando a mantener al perro fresco.
• En invierno: lo ideal es reducirlos, ya que el frío y la humedad aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias.
Condiciones de salud
Si el perro presenta enfermedades respiratorias, problemas en la piel o movilidad limitada, lo mejor es consultar al veterinario antes de bañarlo. En casos como el moquillo, los baños están contraindicados.
“Cada perro es distinto. Conocer sus necesidades ayuda a proteger su piel y fortalecer su salud”, señaló un veterinario del Colegio de Médicos Veterinarios Zootecnistas de México.
En conclusión, bañar con moderación y con productos adecuados es clave para mantener a tu mascota saludable, evitando tanto el descuido como el exceso de higiene.