Los Ángeles, California. — A más de tres años del mediático juicio por difamación entre Johnny Depp y Amber Heard, nuevos detalles sobre el estado emocional de la actriz durante el proceso legal han salido a la luz, a través del libro Hollywood Vampires: Johnny Depp, Amber Heard, and the Celebrity Exploitation Machine, escrito por Kelly Loudenberg y Makiko Wholey.
Uno de los testimonios más reveladores del texto es el de Bianca Butti, cineasta y expareja de Heard, quien compartió por primera vez cómo vivió de cerca el impacto psicológico del juicio en la actriz. Según Butti, Heard estaba “completamente desconectada de la realidad” y mostraba una profunda ausencia emocional a lo largo del proceso judicial que acaparó la atención mundial en 2022.
“No sabía si estaba ahí o no… si hablaba como debía o solo por inercia”, afirmó Butti, añadiendo que Amber enfrentaba serias dificultades para concentrarse y que sus declaraciones públicas resultaban incoherentes o incluso contradictorias con lo que compartía en privado.
La expareja también señaló que Heard se encontraba aislada de su propio equipo legal y de relaciones públicas, repitiendo argumentos sin interiorizarlos realmente. Esta aparente desconexión, según algunos analistas legales citados en el libro, pudo haber afectado negativamente la percepción del jurado en su contra.
Por contraste, la defensa de Johnny Depp, liderada por la abogada Camille Vásquez, fue descrita como estructurada, coherente y persuasiva, lo que reforzó la imagen del actor como víctima en el juicio.
Aunque durante el proceso ya se habían presentado testimonios de personas cercanas a Heard que ponían en duda la solidez de sus acusaciones, las declaraciones de Butti aportan una visión más íntima y emocional, complejizando aún más un caso que continúa generando debate entre el público y especialistas.