Ciudad de México.- El Senado de la República aprobó reformas a la Ley General de Población que convierten a la Clave Única de Registro de Población (CURP) con datos biométricos en el nuevo documento oficial de identidad para todos los mexicanos, con carácter obligatorio a nivel nacional.
Con 69 votos a favor, principalmente de legisladores de Morena, PVEM y PT, el pleno avaló esta medida que implica que la Secretaría de Gobernación será responsable de recopilar y administrar información como huellas dactilares y fotografía. PAN y PRI votaron en contra, mientras que cinco senadores de Movimiento Ciudadano se abstuvieron.
La CURP biométrica podrá usarse tanto en formato digital como físico y deberá ser aceptada por todas las instancias públicas y privadas al momento de realizar trámites o acceder a servicios. Además, se integrará a una Plataforma Única de Identidad que vinculará esta clave con otros registros, incluyendo el de personas desaparecidas y el Banco Nacional de Datos Forenses.
Esta nueva política también se relaciona con una reforma paralela sobre desaparición forzada, aprobada en la misma sesión con 89 votos a favor. Dicha reforma busca mejorar la coordinación entre fiscalías, fortalecer a las fiscalías especializadas, agilizar el intercambio de información y crear mecanismos más eficientes de búsqueda.
Como parte de los cambios, se establece la obligación de emitir Fichas de Búsqueda vinculadas a RENAPO, disponibles en medios físicos y digitales. También se exige que antes de disponer de restos humanos no identificados, las autoridades realicen pruebas genéticas y dactiloscópicas, con un registro en el Banco de Datos Forenses en un plazo máximo de tres días.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Enrique Inzunza, afirmó que esta reforma “mejora la coordinación institucional y refuerza la capacidad del Estado para enfrentar la crisis de desapariciones”.
El uso obligatorio de la CURP biométrica será un cambio profundo en la identificación de los ciudadanos en México y representa uno de los pasos más relevantes hacia un sistema nacional de identidad centralizado y digital