Ciudad de México.- Empresas del sector refresquero, junto con sus grupos de cabildeo, han iniciado una ofensiva para impedir que la Cámara de Diputados avance en la discusión y posible aprobación de la iniciativa que busca restringir la venta de bebidas energizantes a menores de edad, denunció el grupo parlamentario de Morena.
Ricardo Monreal Ávila, coordinador de la bancada morenista y promotor de la propuesta, reveló que desde la noche misma en que fue presentada la iniciativa en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, comenzó a recibir llamadas de cabilderos manifestando su desacuerdo.
Aunque reconoció el interés legítimo de la industria en defender su modelo de negocio, Monreal subrayó que mantendrá firme su postura a favor de la salud pública. “Me pidieron hablar, y sí, cuando quieran. Estoy abierto al diálogo, pero voy a defender la iniciativa”, aseguró.
El legislador argumentó que el consumo habitual de bebidas energizantes está afectando la salud de niñas, niños y adolescentes, provocando insomnio, ansiedad y alteraciones emocionales. De acuerdo con datos citados por el senador, alrededor de 300 mil adolescentes consumen regularmente este tipo de productos en México.
La propuesta legislativa forma parte de una reforma a la Ley General de Salud y será analizada junto con otra iniciativa que busca prohibir constitucionalmente los cigarros electrónicos o vapeadores. Ambas ya fueron turnadas a la Comisión de Salud para su discusión y dictamen.
Monreal reconoció que una eventual restricción podría derivar en la creación de un mercado informal, pero consideró que su implementación ayudaría a reducir el consumo legal y, por ende, los riesgos sanitarios asociados. En ese sentido, insistió en que las nuevas regulaciones deben ir acompañadas de campañas educativas en escuelas, enfocadas en la prevención de daños a la salud entre jóvenes.
El senador también denunció que, año con año, grandes corporaciones presionan de manera sistemática al Congreso mexicano a través de cabilderos, entre los que figuran exdiputados federales. Afirmó que dichas presiones se intensifican cada vez que se discuten reformas al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que afectan directamente a las industrias de bebidas y tabaco.
Se prevé que el debate legislativo se intensifique en las próximas semanas, tanto por las implicaciones sanitarias de la iniciativa como por los intereses económicos en juego