Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, dejó la cárcel metropolitana de Chicago después de declararse culpable de varios cargos relacionados con narcotráfico y asociación delictuosa. Según el registro del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP), Guzmán se encontraba temporalmente en este centro, pero fue retirado tras la audiencia del 11 de julio en la que admitió su culpabilidad.
El BOP informó que Ovidio Guzmán abandonó oficialmente la cárcel metropolitana el lunes 14 de julio. Sin embargo, su salida no implica que esté en libertad, sino que ha sido trasladado a un lugar no revelado, bajo custodia en el marco del programa de protección a testigos colaboradores.
Como parte de su acuerdo de culpabilidad, Ovidio Guzmán admitió haber supervisado la producción y el tráfico de grandes volúmenes de drogas, incluidas cocaína, heroína, metanfetamina, marihuana y fentanilo, contribuyendo a la crisis de sobredosis que ha cobrado decenas de miles de vidas en Estados Unidos cada año. Guzmán se declaró culpable de cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas de fuego en su calidad de líder en el cártel.
No obstante, los detalles del acuerdo, así como las recomendaciones de sentencia o los términos de cooperación, aún no han sido divulagados.