Stuttgart, Alemania.– El nombre de Pável Pardo quedó grabado en la historia del Stuttgart y del fútbol mexicano. Durante su etapa en la Bundesliga, el mediocampista tapatío no solo logró consolidarse como titular, sino que sorprendió al convertirse en uno de los capitanes del equipo… sin siquiera hablar alemán.
Así lo reveló el propio exjugador en una charla con Yosgart Gutiérrez, en el pódcast El RePortero. En la entrevista, “El Bebé” recordó entre risas el momento en que fue designado como uno de los cinco capitanes del club alemán, a solo tres meses de su llegada, y sin dominar el idioma local.
“Cuando me nombran parte del grupo de capitanes, yo no entendía nada. Estaba en reuniones con el presidente o con los altos mandos y pensaba: ‘¿qué hago aquí?’ No hablaba alemán, acababa de llegar… y ya era capitán”, contó.
A pesar de la barrera del idioma, Pardo se ganó el respeto del vestuario gracias a su profesionalismo y calidad futbolística. En sus tres años con el Stuttgart, disputó 93 partidos, marcó siete goles y sumó 17 asistencias. Fue parte fundamental del título de Bundesliga que el equipo conquistó en la temporada 2006-2007, junto con su compatriota Ricardo Osorio.
Un sueño europeo que tardó en llegar
Aunque su paso por Europa se limitó al Stuttgart, Pardo reveló que la oportunidad de emigrar al Viejo Continente pudo concretarse desde 1998, cuando Marcelo Bielsa —entonces técnico del Espanyol de Barcelona— pidió expresamente su fichaje.
“Bielsa pidió a Germán Villa, Eduardo Berizzo y a mí. Yo acababa de firmar con Tecos, pero la directiva se portó bien. Me dijeron que me apoyarían si se daba, pero Bielsa dejó el Espanyol y firmó con Argentina. Ahí se cayó todo”, relató.
Finalmente, el mediocampista logró cumplir su sueño europeo tras el Mundial de Alemania 2006, cuando su desempeño con la Selección Mexicana lo colocó en la mira internacional. Tenía 29 años y sabía que era su última oportunidad para dar el salto.
Con mentalidad fuerte, talento probado y liderazgo natural, Pável Pardo se convirtió en uno de los pocos futbolistas mexicanos en triunfar en Alemania, dejando un legado que aún se recuerda en Stuttgart.