Guadalajara, Jalisco, 19 de julio de 2025. — La madrugada del 12 de julio, la vida de Carla, una mujer de 28 años, fue brutalmente arrebatada en la colonia Balcones de Oblatos, en Guadalajara. El ataque, captado por cámaras de seguridad, muestra el momento en que un hombre desciende de una camioneta, discute con ella y, tras una agresión verbal y física, extrae un arma larga para dispararle a quemarropa.
Carla falleció en el lugar, dejando en orfandad a su hija de 12 años.
El video del crimen, difundido ampliamente en redes sociales, ha causado indignación generalizada y se ha convertido en pieza clave para la Fiscalía del Estado de Jalisco, que ya investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio. La Unidad Especializada en la Investigación de Feminicidios está a cargo de las diligencias, y peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses acudieron al sitio del ataque para recabar pruebas y testimonios.
Aunque diversas versiones apuntaban a una expareja sentimental como posible responsable, Rafael, padre de Carla, desmintió categóricamente esa relación: “Nunca fueron pareja. Eran amigos. Yo lo sabía”, dijo con firmeza mientras exigía justicia para su hija. Agregó que escuchó disparos desde su casa y bajó corriendo, pero ya era demasiado tarde para auxiliarla.
La reacción social no se ha hecho esperar. Colectivos feministas, vecinos y usuarios en redes han manifestado su repudio, pidiendo justicia para Carla y señalando el alarmante nivel de violencia de género en la entidad. Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Jalisco ha registrado al menos 10 feminicidios entre enero y mayo de este año. A nivel nacional, la cifra asciende a 274.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, se pronunció el 14 de julio, calificando el crimen como “terrible y lamentable”, y aseguró que el gobierno federal colaborará con la Fiscalía estatal para dar con el agresor.
Mientras las autoridades siguen la pista del responsable, la familia de Carla enfrenta el dolor de su pérdida. Su hija, ahora sin madre, es el rostro más devastador de esta tragedia que, como muchas otras, refleja la urgencia de frenar la violencia feminicida en México