El reciente encuentro entre Justin Trudeau y la cantante Katy Perry en un restaurante de Montreal ha reavivado el interés mediático no solo sobre el ex primer ministro canadiense, sino también sobre su exesposa, Sophie Grégoire, y su familia.
Grégoire, comunicadora de origen que nació en Montreal en 1975, compartió casi veinte años de vida pública junto a Trudeau, desde que se reencontraron en 2003 durante un evento benéfico. Aunque ya se conocían desde niños —pues Sophie era amiga del hermano menor de Justin— su vínculo se transformó en una relación sentimental que culminó en matrimonio en 2005.
Durante el tiempo que Trudeau ocupó el liderazgo político del país, Sophie no fue una figura secundaria. Promovió activamente temas relacionados con la equidad de género, la salud emocional y la infancia, manteniéndose como una presencia constante en eventos oficiales y causas sociales.
La pareja anunció su separación en agosto de 2023 mediante un comunicado conjunto, en el que subrayaron su compromiso por criar juntos a sus tres hijos: Xavier, Ella-Grace y Hadrien. Desde entonces, Grégoire ha optado por un perfil más reservado, aunque continúa participando en espacios como conferencista, escritora y activista. Su libro Closer Together aborda temas como el crecimiento personal y la sanación emocional.
Aunque en fechas recientes se ha reportado que mantiene una relación con el médico cirujano Marcos Bettolli, Sophie ha preferido mantener su vida privada fuera de los titulares. Aun así, volvió a llamar la atención del público tras las imágenes de Trudeau acompañado de Katy Perry y su hija en un evento musical, lo que desató especulaciones sobre una posible relación entre el exmandatario y la artista estadounidense.
Frente a ese renovado foco mediático, Grégoire se ha mantenido al margen de comentarios, aunque recientemente habló en un pódcast sobre los desafíos del divorcio, señalando que, a pesar de la separación, aún existe una conexión basada en el respeto y el cariño compartido.
Mientras las versiones en torno a Trudeau y Perry se multiplican, Sophie Grégoire sigue construyendo su camino con firmeza, lejos del bullicio mediático, pero fiel a los principios que la han definido desde el inicio de su vida pública.