Toluca, Estado de México.– La historia de María, una madre separada de sus hijos por una relación violenta, representa el rostro de miles de mujeres que enfrentan la violencia vicaria en el Estado de México. Esta forma de agresión, en la que se utiliza a los hijos como herramienta de castigo, afecta a siete de cada diez víctimas, según datos de la Fiscalía estatal, donde actualmente se tramitan casi mil casos relacionados con este delito.
Ante esta realidad, el coordinador del Partido Verde en la entidad, Pepe Couttolenc, anunció un paquete de reformas legislativas que ya fue aprobado en comisiones y se encuentra listo para ser votado en el Pleno del Congreso local.
Las iniciativas plantean que la violencia vicaria sea reconocida como una modalidad de violencia familiar, que los agresores pierdan la patria potestad, que las madres puedan presentar denuncias directamente ante el Poder Judicial, y que se garantice el reencuentro con sus hijos en casos de separación injustificada.
“El reto es enorme. Nueve de cada diez víctimas enfrentan procesos legales iniciados por sus agresores, quienes muchas veces se valen del poder económico o político para desgastarlas. Esto no puede seguir ocurriendo”, expresó Couttolenc, quien subrayó que esta agenda va más allá de la política: “Es un acto de humanidad”.
El dirigente ecologista hizo un llamado a todas las fuerzas políticas a respaldar estas reformas, y aseguró que su aprobación representará un paso fundamental para proteger a la niñez y devolver la esperanza a miles de madres.