Acapulco, Guerrero.– Una ola de violencia extrema azotó al estado de Guerrero en las últimas 24 horas, dejando al menos 15 personas asesinadas en distintos hechos ocurridos en Acapulco y Chilpancingo. La jornada violenta incluyó ejecuciones con alto grado de crueldad, hallazgos de cuerpos decapitados y ataques armados contra instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El jueves, Acapulco fue el epicentro de los crímenes, con 13 homicidios reportados por autoridades locales. Las víctimas presentaban signos de tortura, decapitación y estrangulamiento, según informes preliminares.
Múltiples escenas de horror en Acapulco
Los hechos violentos se registraron en diversas colonias del puerto, destacando los siguientes:
En la colonia Ciudad Renacimiento, se halló el cadáver decapitado de un hombre envuelto en sábanas durante la madrugada. En la colonia Las Cruces, un taxi abandonado contenía los cuerpos de un hombre y una mujer con huellas de tortura. Horas después, otro vehículo de transporte público fue abandonado en la misma colonia con los cuerpos decapitados de dos hombres. Mientras la alcaldesa Abelina López Rodríguez encabezaba un acto público, se reportaron más ejecuciones en el fraccionamiento Mozimba, donde fueron encontrados cuatro hombres atados y asfixiados con torniquete, en una escena de extrema violencia.
Además, otras ejecuciones ocurrieron en colonias como Emiliano Zapata, 20 de Noviembre y Progreso, elevando el conteo de víctimas solo en Acapulco.
Chilpancingo tampoco escapó a la violencia
En la madrugada del viernes, la capital del estado fue escenario de un nuevo hallazgo: los cuerpos desmembrados de una pareja, abandonados a la orilla de la Autopista del Sol, a la altura del kilómetro 286, cerca de la caseta de Palo Blanco.
Este hecho elevó a 15 el total de víctimas en menos de un día, encendiendo las alertas sobre la crisis de seguridad que atraviesa Guerrero.
Ataques contra instalaciones de la Fiscalía
La violencia se da en paralelo a una serie de ataques armados contra tres agencias del Ministerio Público y comandancias de la Policía Investigadora Ministerial en Acapulco. Estos atentados habrían sido cometidos por grupos delictivos en represalia por recientes detenciones o decomisos, según versiones extraoficiales.
Ante la gravedad de los hechos, la FGE de Guerrero anunció una recompensa de un millón de pesos a quien proporcione información que lleve a la captura de los responsables de los ataques.
Críticas al desempeño institucional
La medida fue duramente cuestionada por el exdiputado federal Rubén Cayetano García, quien calificó la oferta como una “admisión de incapacidad” por parte de la Fiscalía. En un mensaje difundido en redes sociales, instó a los colegios de abogados del estado a pronunciarse ante lo que llamó un “monumental ridículo institucional”.
La violencia imparable y la respuesta oficial han reavivado el debate sobre la efectividad de las autoridades estatales para contener el crimen organizado, en una de las regiones más golpeadas por la inseguridad en el país