En la última década, la presencia de jugadores naturalizados en la Selección Mexicana ha generado intensos debates. Mientras algunos aficionados sostienen que el talento nacional es suficiente, otros defienden que sumar futbolistas con raíces extranjeras puede fortalecer al combinado tricolor.
El caso más recordado ocurrió en Qatar 2022, cuando Gerardo “Tata” Martino convocó a Rogelio Funes Mori, a pesar de que llegaba sin ritmo futbolístico. Su escasa aportación en el torneo, junto con la inclusión de Raúl Jiménez aún lesionado, se convirtió en uno de los temas más criticados tras la eliminación.
El único naturalizado en marcar en un Mundial
Aunque han sido varios los jugadores con otra nacionalidad que portaron la camiseta verde, pocos lograron trascender. La excepción fue Antonio Naelson “Sinha”, quien escribió su nombre en la historia durante la Copa del Mundo de Alemania 2006.
En el duelo contra Irán, el mediocampista del Toluca participó en la construcción de la jugada y, al minuto 33, selló el 3-1 con un potente disparo. Ese gol lo convirtió en el primer y único naturalizado en anotar para México en una justa mundialista.
De las canchas a los despachos
Tras su retiro, Sinha no se desligó del balompié. En 2017 se incorporó al Consejo Directivo del Toluca y, dos años después, asumió la Dirección Deportiva de los Diablos Rojos. Desde ahí continúa aportando su experiencia, ahora desde una faceta administrativa, con el mismo compromiso que mostró en la cancha.
Así, Antonio Naelson permanece como un referente no solo por su aporte en el terreno de juego, sino también por su papel actual en el desarrollo del fútbol mexicano.