El Partido Liberal Demócrata del Reino Unido solicitó que Andrés Mountbatten Windsor, hermano del rey Carlos III y ahora ciudadano privado, comparezca ante el Parlamento para esclarecer sus relaciones con el fallecido pederasta convicto Jeffrey Epstein y detallar su situación financiera. La petición busca transparencia sobre sus vínculos con Epstein y las víctimas, así como información sobre el traslado del príncipe desde el Royal Lodge a otra residencia financiada con fondos privados.
Un portavoz del partido afirmó que aún existen “demasiadas preguntas sin respuesta” y que el público merece saber, entre otros puntos, el monto de la compensación que Andrés recibirá por abandonar su residencia en Windsor y la asesoría que ofreció el Gobierno en el proceso.
Aunque la monarquía británica tradicionalmente queda fuera del escrutinio parlamentario, el hecho de que Andrés sea ahora un ciudadano común permite que una comisión decida llamarlo a declarar. Este llamado coincide con la solicitud del Congreso estadounidense para que el príncipe rinda declaraciones sobre sus lazos con Epstein, aunque no puede ser obligado a testificar.
El príncipe Andrés cayó en descrédito tras revelaciones de que mantuvo contacto con Epstein más allá de 2010 y luego de las acusaciones de Virginia Giuffre, quien afirmó que él la abusó cuando era menor, acusación que el británico niega. En 2022, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial millonario con Giuffre para cerrar la demanda civil.
Debido a la presión política y mediática, el rey Carlos III le retiró todos sus títulos y le solicitó abandonar el Royal Lodge, trasladándose a una residencia privada cuyo mantenimiento se financiará con fondos del monarca.