La defensa de Jair Bolsonaro solicitó este viernes a la Corte Suprema de Brasil que el exmandatario pueda cumplir en prisión domiciliaria la condena de más de 27 años que recibió por su participación en una trama golpista tras las elecciones de 2022.
El pedido fue presentado al ministro Alexandre de Moraes, encargado del caso en el Supremo Tribunal Federal, donde Bolsonaro fue hallado culpable de intentar mantenerse en el poder con el apoyo de antiguos ministros y militares.
Aunque la sentencia fue dictada en septiembre, su ejecución aún no ha sido formalizada. Sin embargo, los abogados decidieron adelantarse y pidieron que el castigo se cumpla íntegramente en su residencia de Brasilia, donde el expresidente ya permanece bajo arresto domiciliario desde agosto por violar medidas cautelares.
La defensa argumenta que se trata de un caso humanitario, debido al deterioro de la salud del político de 70 años. Señalan que Bolsonaro enfrenta episodios recurrentes de hipo, vómitos y mareos, síntomas que su entorno atribuye a secuelas del atentado que sufrió en 2018 y a las cirugías posteriores.
Uno de sus hijos, Carlos Bolsonaro, afirmó recientemente que su padre “vomita constantemente cuando está despierto” y que incluso presenta hipo mientras duerme, lo que podría implicar riesgos por reflujo.
Además, al exmandatario le fueron retiradas ocho lesiones cutáneas, dos de ellas diagnosticadas como cáncer en etapa temprana, lo que requerirá revisiones médicas periódicas.
La defensa propone que Bolsonaro sea monitoreado mediante una tobillera electrónica y cumpla con todas las restricciones que la Justicia determine mientras se resuelve su situación.