Sergio Checo Pérez, ahora piloto de Cadillac en la Fórmula Uno, aseguró que compartir equipo con el neerlandés Max Verstappen en Red Bull representó uno de los mayores retos —y el escenario más complicado— dentro del máximo circuito del automovilismo.
En entrevista con Cracks Podcast, conducido por el inversionista Oswaldo Trava, el piloto mexicano explicó que desde su llegada a la escudería austriaca tenía claro que el proyecto estaba completamente orientado a Verstappen. “Era el mejor equipo, pero también uno muy complejo. Ser compañero de Max en Red Bull es el peor trabajo que hay en la Fórmula Uno. Yo sabía a lo que me enfrentaba”, señaló.
Pérez relató que el entonces director del equipo, Christian Horner, fue directo desde su primera conversación. “Me dijo que iban a competir con dos autos porque así lo exige la Fórmula Uno, pero que el proyecto estaba hecho para Max, que él era su talento”, comentó el tapatío.
De acuerdo con Checo, esa dinámica generaba un ambiente tenso cuando lograba ser más rápido que el piloto neerlandés. “Si yo era más veloz, se convertía en un problema. Todo se volvía muy complicado dentro del equipo”, explicó.
Aun así, durante sus cuatro temporadas con Red Bull, Pérez consiguió resultados destacados: un subcampeonato mundial, un tercer lugar, dos cuartos puestos y cerró su etapa en 2024 con una octava posición en el campeonato de pilotos.
El mexicano también recordó un momento clave de la temporada 2023, cuando llegó a disputar de tú a tú el título con Verstappen. “Ganaba él una carrera, luego yo otra; estábamos muy parejos. Pero de pronto, al llegar a Barcelona, pasé de competir a un segundo por vuelta a perder el control del coche”, relató.
Con la mira puesta en el futuro, Pérez se prepara para la temporada 2026, cuando Cadillac debutará en la Fórmula Uno y contará con él como uno de sus pilotos. El jalisciense aseguró que su paso por Red Bull le dejó importantes aprendizajes. “Aprendí a valorarme en situaciones difíciles y a sacar el máximo provecho posible de todo”, concluyó