Los New England Patriots sellaron su regreso a la Ronda Divisional de la AFC tras siete años de ausencia al imponerse 16-3 a Los Ángeles Chargers en la Ronda de Comodines, en un duelo marcado por el dominio defensivo y las bajas temperaturas del Gillette Stadium, en Foxborough.
La defensiva del equipo seis veces campeón del Super Bowl fue determinante al presionar de forma constante al mariscal Justin Herbert, a quien capturó en seis ocasiones y limitó a la ofensiva angelina a 207 yardas totales y apenas tres puntos. Con ello, los Chargers quedaron eliminados en la primera ronda de los Playoffs por tercer año consecutivo.
A la ofensiva, Drake Maye mostró solvencia al lanzar el único pase de anotación del encuentro y aportar 66 yardas por tierra, combinación suficiente para inclinar la balanza a favor de Nueva Inglaterra. El joven mariscal culminó una racha de 13 puntos sin respuesta con un envío de 28 yardas a Hunter Henry cuando restaban 9:45 minutos del último cuarto, jugada que rompió el equilibrio y sentenció el partido.
El encuentro se mantuvo cerrado durante gran parte de la noche, con ambas defensivas imponiéndose y anulando cualquier intento de ofensiva. Hasta entrado el último periodo, el marcador solo registraba goles de campo, reflejo de un choque físico y ríspido en el que los errores fueron mínimos.
Fiel a su filosofía, el entrenador Mike Vrabel apostó por el ataque terrestre para desgastar a su rival. Maye y Rhamondre Stevenson se convirtieron en el primer dúo de los Patriots en superar las 50 yardas por tierra cada uno en un partido de Playoffs desde la Ronda Divisional de 2013, cuando LeGarrette Blount y Stevan Ridley lo lograron ante los Colts. Destacó una escapada de 37 yardas de Maye, la carrera más larga de un mariscal de campo de Nueva Inglaterra en postemporada.
Con este triunfo, los Patriots consiguieron su primera victoria de Playoffs desde la temporada 2018 y avanzaron a la Ronda Divisional, donde enfrentarán al ganador del duelo entre Houston Texans y Pittsburgh Steelers. Mientras tanto, el equipo de Massachusetts tomará descanso a la espera de conocer a su próximo rival.