El One Point Slam (OPS), torneo de exhibición previo al Abierto de Australia, dejó una de las historias más inesperadas del tenis reciente, luego de que el aficionado Jordan Smith se proclamara campeón tras imponerse en la final a la taiwanesa Joanna Garland, número 117 del mundo.
El título se definió cuando Garland falló un revés que salió fuera de la cancha, sellando la victoria del amateur australiano, quien previamente había eliminado en tercera ronda al italiano Jannik Sinner, tras un error en el servicio del profesional.
El certamen, que enfrenta a aficionados y tenistas profesionales en partidos definidos por un solo punto, también dejó eliminaciones sorpresivas. El español Carlos Alcaraz, número uno del mundo, cayó en tercera ronda ante la griega Maria Sakkari, luego de errar una dejada.
Previo a su participación, Alcaraz calificó el formato como “divertidísimo” y celebró que se dé a los aficionados la oportunidad de competir contra profesionales. Con el triunfo de Smith, se cumplió además el deseo expresado por Coco Gauff, quien dijo preferir que el torneo fuera ganado por un jugador no profesional.
El alemán Alexander Zverev, eliminado en segunda ronda por Garland, describió el OPS como “una idea graciosa” para relajarse antes de que inicie la competencia formal del Grand Slam.
Formato sin margen de error
El One Point Slam, que arranca oficialmente este domingo como antesala del Australian Open, consta de 47 partidos entre 10 aficionados y 22 profesionales, con un premio para el ganador de un millón de dólares australianos (alrededor de 670 mil dólares estadounidenses).
En cada encuentro, el ganador del primer punto avanza. Los aficionados cuentan con dos saques, mientras que los profesionales solo tienen uno, lo que eleva el nivel de riesgo. Garland fue la única profesional que se atrevió a sacar en la final.
Dominio femenino y más sorpresas
Los cuartos de final registraron mayor presencia femenina, con seis mujeres y dos hombres, aunque solo Iga Swiatek y Amanda Anisimova figuraban dentro del top 5. Ambas quedaron eliminadas ante rivales masculinos, incluida Anisimova, quien cayó frente a Smith tras mandar la bola fuera.
El peloteo más largo del torneo se dio en la semifinal entre Smith y el español Pedro Martínez, único profesional masculino que alcanzó esa instancia. Tras ganar, el australiano no ocultó su emoción: “No podré olvidar nunca más esta noche”.
Entre otras sorpresas destacaron la eliminación del francés Corentin Moutet a manos del amateur Andrés Schneitner, la victoria del australiano Alec Reverente sobre Felix Auger-Aliassime, y la participación de figuras mediáticas como el comediante Andy Lee, la streamer Loserfruit y el cantante Jay Chou.
El torneo cerró como un espectáculo sin precedentes, en el que el tenis profesional cedió protagonismo, al menos por una noche, a la épica improbable de los aficionados.