El gobierno de Chile decretó la madrugada de este domingo el estado de catástrofe en las regiones de Maule y Biobío, al sur del país, ante la gravedad de los incendios forestales que permanecen activos y que ya han consumido cerca de ocho mil hectáreas de plantaciones y zonas habitadas.
De manera preliminar, las autoridades confirmaron al menos 16 personas fallecidas, aunque no se descarta que la cifra aumente conforme avanzan las labores de búsqueda y remoción de escombros. El estado de excepción constitucional permitirá el despliegue de fuerzas militares para resguardar el orden público y apoyar las tareas de emergencia.
De acuerdo con reportes oficiales, se mantienen activos al menos 24 focos de incendio y más de 50 mil personas han sido evacuadas como medida preventiva. En la región del Biobío, localidades como Punta de Parra, Lirquén y Penco resultaron severamente afectadas, con comunidades prácticamente arrasadas por el fuego y cientos de viviendas reducidas a cenizas.
Equipos del Servicio Médico Legal comenzaron a trasladarse a las zonas siniestradas ante la posibilidad de localizar víctimas entre los restos calcinados. Vecinos que lograron huir relataron que el avance del fuego fue repentino y devastador, dejando apenas minutos para abandonar sus hogares.
Las labores de combate se han visto obstaculizadas por la intensidad de las llamas, la rápida propagación del fuego y la densa nube de humo que reduce la visibilidad y vuelve irrespirable el ambiente, impidiendo incluso el uso de aeronaves cisterna. A ello se suman condiciones meteorológicas adversas, con temperaturas superiores a los 35 grados centígrados, vientos que superan los 60 kilómetros por hora y bajos niveles de humedad, factores que favorecen la expansión de los incendios.
Mientras tanto, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) mantiene activas las alertas de evacuación a través de mensajes enviados a teléfonos celulares en las zonas afectadas y en áreas de riesgo, exhortando a la población a abandonar de inmediato los sectores amenazados por el fuego.