Washington, 3 de febrero de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, sostienen este martes un encuentro en la Casa Blanca sin acceso a la prensa, en lo que se considera un momento clave para definir el rumbo de la relación bilateral tras un año marcado por fuertes tensiones.
La cita, que se realiza a puerta cerrada en el Despacho Oval, rompe con la práctica habitual de Trump de permitir preguntas de periodistas en este tipo de visitas oficiales. Tampoco hubo recepción oficial en el pórtico del Ala Oeste ni guardia de honor militar, acciones comúnmente observadas en recibimientos de otros líderes extranjeros.
Se trata del primer encuentro cara a cara entre Trump y Petro desde que el mandatario estadounidense regresó al poder, en un contexto de desencuentros que incluyeron la retirada de la certificación de Colombia como país cooperante en la lucha contra las drogas, la revocación de visas diplomáticas y la inclusión de Petro y parte de su familia en la denominada ‘Lista Clinton’, con sanciones financieras asociadas.
El tema central de la reunión es el narcotráfico, específicamente las preocupaciones de Washington sobre el aumento de la producción de cocaína en Colombia, algo que Trump ha señalado como un foco de discusión. Petro, por su parte, defiende los resultados de su política de sustitución de cultivos y la lucha contra el crimen organizado.
La relación entre ambos líderes dio un giro después de una llamada telefónica el 7 de enero, en la que Trump declaró que Petro había “cambiado mucho su actitud”, allanando el camino para esta reunión.
Petro llegó a la Casa Blanca en medio de la recta final de su mandato, con la primera vuelta de las elecciones presidenciales colombianas programada para el 31 de mayo. Se espera que la agenda de trabajo y los posibles acuerdos en materia de cooperación antidrogas y seguridad regional sean determinantes para la cooperación futura entre Washington y Bogotá.