El Museo del Louvre, en París, dio a conocer meses después del asalto ocurrido en octubre de 2025 el estado en que quedó una de las piezas históricas más valiosas afectadas: la corona de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III. La joya fue sustraída por los ladrones durante el robo y terminó aplastada mientras huían, aunque pudo ser recuperada ese mismo día.
El incidente encendió las alertas sobre la seguridad del recinto, considerado uno de los museos más importantes del mundo, y puso en riesgo objetos de gran valor patrimonial. La corona, símbolo del lujo y la estética del Segundo Imperio francés, presentó daños visibles tras caer al suelo luego de ser extraída de su vitrina a través de un estrecho orificio perforado por los asaltantes.
Las fotografías difundidas por el museo muestran la pieza deformada, resultado del impacto sufrido durante la huida de los delincuentes. A pesar de ello, especialistas del Louvre señalaron que la corona se encuentra “casi intacta” y que podrá restaurarse sin necesidad de reconstrucción total.
El tocado conserva sus 56 esmeraldas y la mayoría de sus mil 354 diamantes, aunque perdió una de las ocho águilas imperiales que la adornaban. Expertos en restauración de joyería histórica consideran que este daño, aunque significativo, no impedirá que recupere su aspecto original.
El asalto ocurrió el 19 de octubre de 2025, cuando una banda organizada utilizó un elevador mecánico montado en un vehículo robado para acceder a la Galería de Apolo, ubicada en un balcón cercano al río Sena. En total, los delincuentes lograron sustraer joyas valuadas en aproximadamente 104 millones de dólares.
Durante la fuga, la corona fue abandonada y posteriormente recuperada por las autoridades. El museo informó que un comité de especialistas, encabezado por la presidenta del Louvre, Laurence des Cars, supervisará el proceso de restauración para garantizar que la pieza vuelva a exhibirse en condiciones óptimas.
Medios especializados estiman que la restauración podría costar alrededor de 40 mil euros. El Louvre se mantiene optimista y confía en que, tras el trabajo de los expertos, la histórica corona de la emperatriz Eugenia podrá recuperar su esplendor y regresar a las salas de exhibición como uno de los emblemas del patrimonio francés.