Un total de 30 presuntos integrantes del grupo delictivo Los Salazar, afín al Cártel de Sinaloa, fueron detenidos en el estado de Querétaro tras la ejecución de 12 órdenes de cateo realizadas por autoridades federales y estatales.
La captura se llevó a cabo luego de meses de trabajos de investigación encabezados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), a través del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General del Estado (FGE).
De acuerdo con la información oficial, los detenidos son acusados de delitos relacionados con la venta y distribución de drogas, extorsión y reclutamiento de personas para actividades criminales.
Las indagatorias permitieron ubicar a una célula delictiva que operaba en la capital queretana, por lo que se realizaron recorridos de vigilancia fija y móvil que derivaron en la obtención de datos de prueba suficientes para que un juez de control autorizara los cateos en distintos domicilios.
Durante el operativo interinstitucional se ejecutaron las 12 órdenes de cateo en diversos puntos de la ciudad, donde fueron capturados 21 hombres y nueve mujeres, entre ellos uno de los principales operadores del grupo.
En las acciones también se aseguraron armas de fuego, cartuchos útiles, dosis de droga, dinero en efectivo, vehículos, equipos de telefonía móvil y dispositivos de almacenamiento de información. Los inmuebles intervenidos quedaron sellados y bajo resguardo policial.
A los detenidos se les informaron sus derechos y, junto con lo asegurado, fueron puestos a disposición del Ministerio Público correspondiente, que determinará su situación jurídica.
Fuentes federales identificaron entre los capturados a Diego Salazar y/o Luis Gustavo Agapito Millán, alias “El Flaco” y/o “Jony”, señalado como líder de la célula criminal.
Las autoridades indicaron que este grupo operaba en la región coordinando la venta y distribución de droga en la capital del estado, además de participar en reclutamiento, disputa de control territorial, rutas de trasiego, homicidios, extorsión y tráfico de armas