Un estudio científico reveló que los simios son capaces de imaginar y comprender objetos inexistentes, una capacidad cognitiva que durante décadas se consideró exclusiva de los seres humanos.
La investigación, publicada en la revista Science, fue realizada por especialistas de la Universidad Johns Hopkins con Kanzi, un bonobo de 43 años de la organización Ape Initiative, quien participó en varias pruebas diseñadas para evaluar su habilidad de “juego simbólico” y representación mental.
Los resultados mostraron que el animal podía identificar y seguir objetos imaginarios durante ejercicios simulados, lo que en humanos se conoce como “representaciones secundarias”: la capacidad de apartarse del presente inmediato para pensar en escenarios hipotéticos o alternativos.
Experimentos con objetos imaginarios
En una de las pruebas, los investigadores fingieron servir jugo en dos vasos y después simularon vaciar uno. Al preguntarle dónde estaba la bebida, Kanzi señaló de forma consistente el vaso que, dentro del juego, aún la contenía.
Para descartar que creyera que el líquido era real, los científicos realizaron otra prueba colocando un vaso con bebida verdadera junto a uno “imaginario”. En la mayoría de las ocasiones, el bonobo eligió el vaso real.
En un tercer experimento, los investigadores simularon comer uvas y colocarlas después en dos platos vacíos; tras fingir retirar el contenido de uno, Kanzi volvió a señalar el recipiente correcto, siguiendo la lógica del escenario ficticio.
Aunque no acertó siempre, su desempeño fue mayoritariamente preciso, lo que sugiere que podía generar mentalmente objetos inexistentes y, al mismo tiempo, distinguir que no eran reales.
Un hallazgo que cuestiona la idea de la imaginación humana exclusiva
Para los autores del estudio, este tipo de habilidades podría haberse originado en los ancestros evolutivos comunes entre humanos y simios hace entre seis y nueve millones de años.
“La imaginación ha sido vista como un rasgo central de lo que significa ser humano, pero que no sea exclusiva de nuestra especie cambia profundamente esa perspectiva”, señalaron los investigadores.
El hallazgo recuerda descubrimientos previos, como el uso de herramientas en chimpancés documentado por Jane Goodall, que obligaron a replantear las fronteras entre la cognición humana y animal.
Nuevas líneas de investigación
Especialistas en cognición animal consideran que el estudio aporta evidencia experimental sólida y abre la puerta a analizar si otros animales poseen capacidades similares, como anticipar escenarios futuros o comprender estados mentales de otros individuos.
El trabajo también propone un modelo experimental que podría aplicarse en futuras investigaciones sobre la imaginación y el juego simbólico en primates y otras especies, ampliando el conocimiento sobre la vida mental de los animales.