El Kremlin reconoció este martes que la campaña militar rusa en Ucrania continuará, al cumplirse cuatro años de su inicio, debido a que Moscú no ha logrado “todos sus objetivos” en el país vecino.
Durante su conferencia telefónica diaria, el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, señaló que las metas planteadas al inicio de la ofensiva no se han alcanzado en su totalidad. “Es cierto que los objetivos no se han logrado. Por ello continúa la operación militar especial”, afirmó.
Con estas declaraciones, el funcionario dio la razón al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ha sostenido que Rusia no consiguió lo que pretendía cuando lanzó la invasión el 24 de febrero de 2022.
Sin embargo, Peskov aseguró que el ejército ruso sí alcanzó lo que calificó como el “principal objetivo”: garantizar la seguridad de la población que vive en el este de Ucrania, a la que Moscú considera que estaba en riesgo antes del inicio del conflicto.
En el marco del aniversario de la guerra, el portavoz lamentó que la confrontación con Kiev se transformara —según su versión— en un enfrentamiento más amplio tras la intervención directa de países de Europa Occidental y Estados Unidos. Afirmó que estas naciones buscan debilitar a Rusia, aunque reiteró que su gobierno se mantiene abierto a alcanzar sus metas por la vía político-diplomática.
“Sea como sea, los intereses rusos serán garantizados”, subrayó.
Más de 200 mil bajas y desgaste interno
De acuerdo con medios independientes rusos, el ejército habría perdido más de 200 mil efectivos en estos cuatro años de conflicto, cuya duración ya supera la participación soviética en la Segunda Guerra Mundial entre 1941 y 1945.
En 2022, el Kremlin anunció la anexión de cuatro regiones ucranianas; no obstante, las fuerzas rusas no han logrado controlarlas completamente, ya que Ucrania mantiene presencia en amplias zonas de Donetsk, así como en partes de Jersón y Zaporiyia.
Peskov sostuvo que Moscú no ha abandonado la esperanza de un acuerdo pacífico desde el inicio de la guerra y responsabilizó a Occidente de haber frustrado las negociaciones que comenzaron en marzo de 2022. Sobre una posible nueva ronda de diálogos con mediación estadounidense, indicó que aún no hay fecha ni sede definidas, aunque expresó confianza en que el proceso continúe.
En paralelo, una encuesta del proyecto independiente Chronicles reveló que el apoyo firme a la guerra en Rusia disminuyó cuatro puntos porcentuales en el último año, ubicándose en 14 por ciento. Mientras tanto, 20 por ciento de los encuestados manifestó un respaldo sólido a la paz.
El sondeo también indicó que 87 por ciento de los participantes considera que la guerra ha tenido un impacto negativo en sus comunidades y 60 por ciento afirmó que ha afectado directamente sus vidas.
A cuatro años del inicio del conflicto, la ofensiva rusa continúa en medio de un alto costo humano, tensiones internacionales y una sociedad cada vez más dividida sobre el rumbo de la guerra.