Indignación en Coyoacán: mujer de 77 años obtiene suspensión provisional tras confesar asesinato de perritos

Flor “N”, una mujer de 77 años, obtuvo una suspensión provisional luego de confesar el envenenamiento y asesinato de varios perros en la alcaldía Coyoacán. La decisión judicial se dio después de que ofreciera disculpas públicas y prometiera reparar el daño a los dueños de las mascotas afectadas.

La medida provocó indignación entre activistas y vecinos de la zona, quienes consideran que la sanción es insuficiente ante los actos de crueldad animal que, aseguran, se habrían cometido durante décadas en la Ciudad de México.

Al salir del juzgado, Flor “N” fue confrontada por una de las afectadas, quien le reclamó entre lágrimas el daño causado.

“Nunca vas a poder descansar, no sabes cuánto dolor nos has hecho… y no nada más fue Moni, que todos sepan que no nada más fue Moni, fueron 500 animales durante 50 años”, le gritó.

Durante el momento de tensión, un hombre con chaleco negro se interpuso entre la mujer y los denunciantes para protegerla. Posteriormente, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México la escoltaron hasta un vehículo para retirarla del lugar.

Flor “N” fue vinculada a proceso el 25 de agosto de 2025 por el delito de crueldad animal, tras el asesinato de la perrita Moni dentro de un inmueble. Aunque su defensa argumentó amenazas y supuestas irregularidades en el debido proceso, el juez rechazó esos señalamientos y sostuvo que la acusada sabía que la crueldad contra animales constituye un delito, pese a su edad.

Como medida cautelar, el juzgador determinó que la mujer deberá firmar periódicamente en el penal de Santa Martha Acatitla mientras continúa el proceso.

De acuerdo con la investigación, el crimen ocurrió el 27 de mayo de 2024, cuando Flor “N” habría aprovechado que Moni estaba extraviada para llevarla a su domicilio, ubicado en un condominio de Coyoacán. El caso se volvió viral luego de que se difundiera un video donde los dueños de la perrita acudieron a su ventana para exigir explicaciones, mientras el cuerpo del animal permanecía enterrado en el jardín de la vivienda.

Las indagatorias incluyeron imágenes captadas por una cámara de vigilancia que muestran el momento en que la mujer guía a la perrita hacia su casa el día de su desaparición. Vecinos también afirmaron haberla visto paseando a un can pequeño de pelaje negro.

El dictamen forense determinó que Moni murió por un shock hipovolémico, provocado por una fuerte pérdida de sangre y oxigenación tras recibir golpes con un bate de béisbol.

El caso generó amplia indignación en redes sociales y entre organizaciones animalistas, que exigen justicia y sanciones ejemplares por los hechos investigados por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México

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