Un pequeño meteorito cayó la tarde del domingo sobre una vivienda en la ciudad alemana de Coblenza, sin dejar personas lesionadas, confirmó la Agencia Espacial Europea (ESA).
El fenómeno ocurrió alrededor de las siete de la tarde, cuando una brillante bola de fuego cruzó el cielo de suroeste a noreste y pudo observarse desde varios países de Europa, entre ellos Francia, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos y Alemania.
De acuerdo con autoridades locales, un fragmento del objeto espacial impactó primero en el tejado de la vivienda, donde abrió un agujero del tamaño aproximado de un balón de fútbol, y posteriormente cayó dentro de un dormitorio.
Benjamin Marx, jefe de operaciones del cuerpo de bomberos de Coblenza, explicó que había personas dentro del inmueble en el momento del impacto, aunque ninguna se encontraba en la habitación donde cayó el fragmento.
Tras el incidente, los bomberos acudieron al lugar para asegurar la zona y realizar mediciones de sustancias químicas y radiación, sin detectar riesgos para la población.
Testigos en varias ciudades del oeste de Alemania reportaron haber visto un “objeto brillante con destellos de fuego” cruzar el cielo, mientras que algunos escucharon una fuerte explosión. La policía de Kaiserslautern recibió múltiples llamadas de emergencia relacionadas con el fenómeno.
Analizan origen del meteorito
Especialistas consideran que el fragmento recuperado podría ser una condrita, el tipo más común de meteorito rocoso. Este tipo de rocas espaciales contiene pequeñas esferas minerales llamadas cóndrulos, formadas hace unos 4 mil 500 millones de años, por lo que son consideradas piezas clave para estudiar el origen del sistema solar.
El Centro Aeroespacial Alemán informó que la clasificación definitiva del fragmento solo podrá confirmarse tras realizar análisis detallados en laboratorio.
Por su parte, el equipo de Defensa Planetaria de la Agencia Espacial Europea analiza los datos disponibles para estimar el tamaño del objeto original y determinar su procedencia. Los científicos creen que el meteoroide tenía apenas unos metros de diámetro.
Según la ESA, la bola de fuego fue visible durante aproximadamente seis segundos antes de fragmentarse en varios pedazos en la atmósfera. El evento fue registrado por la red de cámaras AllSky7, instalada en varios países europeos para detectar meteoros.
Un fenómeno poco frecuente
Los expertos señalan que objetos de este tamaño impactan en la Tierra cada pocas semanas o incluso cada algunos años. La mayoría de los meteoroides se desintegran al entrar en la atmósfera a altitudes de entre 60 y 110 kilómetros, aunque los más grandes pueden sobrevivir parcialmente y llegar a la superficie.
Cada año, se estima que más de 50 mil toneladas de material extraterrestre llegan al planeta, aunque la gran mayoría se quema antes de tocar el suelo.
Los científicos también recomiendan no tocar un meteorito recién caído, ya que el contacto con la piel puede alterar su composición química y afectar los estudios científicos que ayudan a comprender la formación del sistema solar