La Habana.— El Gobierno de Cuba acusó este jueves a la administración de Estados Unidos de intentar “quebrantar la unidad latinoamericana” y de estar detrás de decisiones recientes como la expulsión de la misión diplomática cubana en Ecuador.
El señalamiento fue realizado durante un acto celebrado en La Habana para recibir a los diplomáticos que fueron expulsados de Quito. El evento fue organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
Durante la ceremonia, la viceministra de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, afirmó que la decisión ecuatoriana no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia impulsada por Washington.
“Esta acción contra Cuba forma parte de la estrategia del Gobierno de Estados Unidos para destruir los consensos sólidos alcanzados en la región que declararon a América Latina y el Caribe como una Zona de Paz”, señaló la funcionaria.
Ecuador rompe relaciones diplomáticas con Cuba
El pasado 4 de marzo, el Gobierno del presidente Daniel Noboa ordenó la expulsión de todo el personal diplomático, administrativo y consular de Cuba acreditado en Ecuador, incluido el embajador Basilio Gutiérrez.
La medida fue anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador, que declaró persona non grata a todo el personal de la misión diplomática cubana en Quito y les dio un plazo de 48 horas para abandonar el país.
Con esta decisión, Ecuador también retiró a su embajador en La Habana, lo que en la práctica significó la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
Noboa justificó la medida al asegurar que su gobierno detectó presunta injerencia de Cuba en actividades “políticas, de disidencia e incluso violentas” dentro del territorio ecuatoriano.
Cumbre con Trump
La expulsión de los diplomáticos ocurrió pocos días antes de que Noboa viajara a Estados Unidos para participar en una cumbre de mandatarios latinoamericanos convocada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
En ese encuentro, celebrado el 7 de marzo, Trump recibió a cerca de quince líderes de la región considerados ideológicamente cercanos, entre ellos el mandatario argentino Javier Milei, el presidente salvadoreño Nayib Bukele y el político chileno José Antonio Kast.
Ecuador también se había distanciado previamente del consenso regional al abstenerse, en octubre de 2025, durante la votación en la Asamblea General de la ONU sobre la resolución presentada por Cuba para exigir el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra la isla.
La postura ecuatoriana marcó un cambio respecto a la tradicional posición mayoritaria de los países latinoamericanos en ese tema