El ambiente de expectativa rumbo al duelo del 28 de marzo entre México y Portugal se enfrió tras reportes desde Arabia Saudita que apuntan a la posible baja de Cristiano Ronaldo por problemas físicos más complejos de lo previsto.
La Federación Mexicana de Futbol había impulsado este encuentro como parte del impulso previo al Mundial 2026 y para lucir el renovado Estadio Azteca. Sin embargo, el estado de salud del capitán portugués pone en duda su presencia en el Coloso de Santa Úrsula.
El técnico del Al Nassr, Jorge Jesus, confirmó que tanto Ronaldo como Sadio Mané continúan en recuperación, y adelantó que el regreso del delantero sería hasta después de la Fecha FIFA, descartando su participación en el amistoso.
La posible ausencia también tendría impacto económico. De acuerdo con reportes europeos, el contrato del partido incluye una cláusula que reduce en 20% el pago si Ronaldo no disputa minutos, lo que significaría un golpe financiero para la selección portuguesa y una decepción para la afición mexicana.
Por su parte, el seleccionador Roberto Martínez analiza convocarlo para mantener la cohesión del grupo, aunque priorizando evitar riesgos de recaída.
México, bajo el mando de Javier Aguirre, utilizará este partido como preparación rumbo al Mundial, donde debutará ante Sudáfrica. Aunque un Portugal sin su figura pierde atractivo, el nivel de exigencia para el Tricolor se mantendrá alto.