El gobierno de Rusia manifestó su preocupación ante el aumento de tensiones en torno a Cuba, al tiempo que reiteró su respaldo al gobierno de la isla y criticó lo que considera presiones externas por parte de Estados Unidos.
A través de un pronunciamiento oficial difundido por su Cancillería, Moscú advirtió sobre un escenario de creciente presión internacional contra la nación caribeña, al que calificó como una confrontación generada artificialmente.
En el comunicado, las autoridades rusas reafirmaron su postura de apoyo político hacia La Habana, subrayando su solidaridad con el gobierno y la población cubana.
Asimismo, condenaron las acciones externas dirigidas a la isla, incluyendo la imposición de sanciones que consideran ilegítimas, y rechazaron cualquier intento de intervención en los asuntos internos de un Estado soberano.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso atribuyó la situación actual de Cuba a factores externos, señalando especialmente el impacto prolongado de sanciones económicas, comerciales y financieras, así como nuevas restricciones en materia energética.
En ese contexto, Moscú expresó confianza en la capacidad del pueblo cubano para enfrentar los desafíos actuales y defender su derecho a decidir su propio modelo de desarrollo.
Finalmente, Rusia aseguró que mantendrá su apoyo a Cuba, incluyendo asistencia material, como parte de su postura de respaldo continuo hacia la isla.