En el sur de Francia, el emblemático Circuit Paul Ricard fue escenario de un momento clave para el automovilismo: la Fórmula E y la Federación Internacional del Automóvil presentaron el nuevo monoplaza GEN4, que competirá a partir de la temporada 2026-27.
El vehículo marca un salto tecnológico sin precedentes en la categoría. Es capaz de superar los 335 km/h, acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 1.8 segundos y alcanzar los 200 km/h en 4.4 segundos, cifras que lo colocan por encima de sus predecesores. Además, ofrece un 50% más de potencia en modo carrera respecto al GEN3 Evo.
Durante las pruebas, el GEN4 demostró su superioridad al superar con claridad a generaciones anteriores como GEN1, GEN2 y GEN3. En clasificación, se estima que será hasta 10 segundos más rápido por vuelta, mientras que en el modo ATTACK MODE puede alcanzar hasta 600 kW de potencia, un incremento del 71%. También destaca por ser el único monoplaza con tracción integral permanente en su categoría.
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, aseguró que este modelo “representa un nuevo estándar global en rendimiento, innovación y sostenibilidad”.
Más allá de la velocidad, el GEN4 refuerza el enfoque ambiental de la categoría. Es el primer auto de competencia 100% reciclable, incorpora un 20% de materiales reciclados y utiliza neumáticos con 65% de componentes naturales y reutilizados. Además, su batería prescinde de tierras raras, consolidando a la Fórmula E como referente en movilidad sustentable bajo la filosofía “race-to-road”.
En materia de seguridad e inclusión, el nuevo monoplaza integra mejoras como un cockpit más amplio, dirección asistida y mayor adaptabilidad en la posición de manejo para distintos pilotos.
La presentación reunió a fabricantes como Porsche, Jaguar, Nissan, Mahindra, Lola Cars y Stellantis, marcando el inicio de una nueva era para el automovilismo eléctrico.