Las Teotihuacán son uno de los destinos arqueológicos más emblemáticos de México, reconocidas por su historia milenaria y el misterio que envuelve a esta antigua ciudad prehispánica.
Construida entre el 100 a.C. y el 650-750 d.C., fue bautizada como “Ciudad de los Dioses” por los mexicas, quienes la encontraron abandonada y la consideraron un sitio sagrado. Su relevancia cultural llevó a que fuera declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO el 11 de diciembre de 1987.
¿Qué puedes ver en Teotihuacán?
Durante tu visita, hay varios puntos imperdibles dentro del complejo:
Pirámide del Sol
La Pirámide del Sol es la más grande del sitio y una de las más representativas del país. Se ubica en el eje central entre la Pirámide de la Luna y la Ciudadela. Actualmente, su acceso está restringido desde 2020 para proteger su estructura.
Pirámide de la Luna
La Pirámide de la Luna es la segunda más grande del complejo. Su nombre proviene del náhuatl Metztli Itzacual, y se cree que tenía funciones ceremoniales y astronómicas, relacionadas con eventos como los solsticios.
Pirámide de la Serpiente Emplumada
Ubicada en la Ciudadela, la Pirámide de la Serpiente Emplumada destaca por sus relieves de la serpiente emplumada, símbolo asociado a Quetzalcóatl y a la dualidad entre el cielo y la tierra.
Recomendaciones para tu visita
Al tratarse de una zona arqueológica protegida, existen revisiones al ingreso para garantizar la conservación del sitio. Entre las restricciones más comunes están:
No ingresar con objetos punzocortantes o drones sin permiso Evitar alimentos en grandes cantidades No introducir bebidas alcohólicas Respetar las áreas restringidas y no subir a estructuras no autorizadas
Teotihuacán no solo es un recorrido turístico, sino una experiencia cultural única que permite entender parte fundamental de la historia de Mesoamérica. Planear tu visita con anticipación te ayudará a disfrutar mejor este sitio icónico.