Equipos de emergencia mantienen intensas labores de búsqueda en el norte de China tras la explosión registrada en una mina de carbón de la provincia de Shanxi, accidente que ha dejado al menos 82 personas fallecidas y varios desaparecidos, convirtiéndose en una de las tragedias mineras más graves del país en años recientes.
El siniestro ocurrió la noche del viernes 22 de mayo en la mina Liushenyu, ubicada en el condado de Qinyuan, dentro de la ciudad de Changzhi. De acuerdo con medios estatales, cientos de rescatistas y personal médico fueron desplegados para apoyar las operaciones, mientras elementos de seguridad resguardan la zona.
Las maniobras de rescate se han complicado debido a túneles inundados y la presencia de gases tóxicos al interior de la mina. Brigadistas han tenido que descender por turnos para localizar posibles sobrevivientes.
Autoridades locales informaron que dos personas permanecen desaparecidas y decenas de trabajadores fueron hospitalizados tras inhalar humo y gases nocivos. Algunos sobrevivientes relataron haber perdido el conocimiento luego de percibir una fuerte nube de humo tras la explosión.
El presidente de China, Xi Jinping, ordenó una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del accidente y pidió castigar a los responsables.
Funcionarios señalaron que la cifra de víctimas fue ajustada luego de que inicialmente se reportaran 90 fallecidos, situación atribuida al caos generado tras el accidente y a información incorrecta proporcionada por la empresa operadora.
Además, autoridades chinas acusaron a la mina de haber cometido violaciones graves a la ley, aunque no detallaron las irregularidades detectadas. Reportes de la televisora estatal CCTV indicaron que los planos entregados por la compañía no coincidían con la estructura real de la mina, lo que dificultó las labores de rescate.
Tras la tragedia, el gobierno anunció inspecciones integrales en el sector carbonífero, enfocadas en sistemas de ventilación, monitoreo de seguridad, drenaje de gas y diseño de túneles subterráneos.
La provincia de Shanxi es considerada el principal centro productor de carbón en China y genera cerca de un tercio de la producción nacional. Aunque el país impulsa una transición hacia energías limpias, el carbón continúa siendo una fuente clave para abastecer la demanda energética debido a su bajo costo y amplia disponibilidad.
En los últimos años, China ha reforzado medidas de seguridad en la industria minera; sin embargo, los accidentes continúan registrándose en distintas regiones del país.