A pocos días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la controversia entre los propietarios de palcos y plateas del Estadio Banorte, antes conocido como Estadio Azteca, continúa vigente luego de que la administración del inmueble emitiera un comunicado en el que garantiza los accesos correspondientes a los dueños de estos espacios durante el torneo.
Sin embargo, el documento también ratifica la prohibición para que los palcohabientes ingresen alimentos y bebidas a sus espacios, una prerrogativa contemplada en los títulos de propiedad firmados desde la década de 1960.
“Es indispensable cumplir con leyes y normas emitidas por las autoridades administrativas, así como los lineamientos operativos, normas y reglamentos establecidos por la FIFA y el Estadio Banorte, los cuales se les han notificado oportunamente en comunicados anteriores”, señala el comunicado difundido este martes.
La medida ha generado inconformidad entre los propietarios, quienes desde hace meses mantienen una disputa legal con la administración del inmueble. La Asociación Mexicana de Palcos y Plateas, encabezada por el exfutbolista Manuel Negrete y el abogado Roberto Ruano, emprendió acciones legales para exigir el respeto a los derechos establecidos en los contratos originales.
El conflicto tomó mayor relevancia el pasado 14 de mayo, cuando Ruano presentó públicamente medidas cautelares dictadas por un juez, mediante las cuales se ordena al estadio respetar los derechos adquiridos por los propietarios de palcos y plateas. No obstante, los representantes de los afectados consideran que la restricción para ingresar alimentos y bebidas contradice dichas resoluciones judiciales.
Como parte de las medidas para atender la situación, el Estadio Banorte informó que los titulares de palcos que adquieran alguno de los paquetes “hospitality” comercializados por la FIFA para el Mundial, cuyo costo supera los 200 mil pesos en algunos casos, recibirán un crédito equivalente al 25 por ciento del valor de la compra.
De acuerdo con el comunicado, dicho crédito podrá utilizarse posteriormente para consumo de alimentos, bebidas y estacionamiento dentro del inmueble durante torneos de la Liga MX. Sin embargo, el texto incluyó una referencia errónea a los certámenes en los que podrá hacerse válido el beneficio.
Mientras la administración del estadio asegura el acceso de los propietarios durante la justa mundialista, la disputa por el alcance de los derechos establecidos en los títulos de propiedad sigue abierta y amenaza con prolongarse incluso después del inicio del torneo, manteniendo la incertidumbre entre cientos de palcohabientes y plateístas.