La policía federal de Brasil detuvo este miércoles a una ciudadana española en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en Sao Paulo, acusada de realizar comentarios racistas contra trabajadores aeroportuarios, en un nuevo caso que se suma a una serie de arrestos de turistas extranjeros por conductas discriminatorias en el país.
De acuerdo con un comunicado de las autoridades, la detención ocurrió después de que la tripulación de un vuelo de LATAM Airlines procedente de la ciudad de Sao Luis alertara a la policía sobre presuntas expresiones racistas dirigidas a empleados encargados de descargar el equipaje de la aeronave. La mujer fue arrestada al momento de desembarcar.
Brasil cuenta con una de las legislaciones más severas de América Latina en materia de combate al racismo. La ley establece penas de entre dos y cinco años de prisión, además de multas, para quienes insulten o discriminen a una persona por motivos raciales.
El caso se produce en medio de una creciente atención pública sobre incidentes similares protagonizados por visitantes extranjeros. En enero, la ciudadana argentina Agostina Páez fue detenida en Río de Janeiro luego de ser grabada imitando a un mono frente a un mesero en un centro nocturno. El video se viralizó rápidamente en redes sociales y provocó indignación en el país.
Aunque inicialmente se le prohibió abandonar Brasil, Páez regresó a Argentina en abril. Su retorno generó polémica después de que fuera recibida por la senadora argentina Patricia Bullrich, cercana al presidente Javier Milei. Ambas celebraron públicamente su regreso, mientras el proceso judicial en Brasil continúa en curso.
Otro caso reciente involucra al argentino Eduardo Ignacio Murias, arrestado en mayo en el estado de Minas Gerais. Según las autoridades, el hombre fotografió y grabó a un niño sin autorización y posteriormente difundió las imágenes junto con mensajes racistas en español. El medio local G1 informó que un tribunal formalizó cargos en su contra el pasado 17 de junio y que permanece en prisión preventiva.
Asimismo, en mayo fue detenido un ciudadano chileno acusado de lanzar insultos racistas y homofóbicos contra miembros de la tripulación de un vuelo entre Guarulhos y Fráncfort. Según la policía, el pasajero intentó abrir una de las puertas del avión durante el trayecto y, tras ser inmovilizado por el personal de cabina, profirió expresiones discriminatorias contra los trabajadores.
Las autoridades brasileñas han reiterado su postura de tolerancia cero frente a actos de racismo y discriminación, tanto de ciudadanos nacionales como de visitantes extranjeros.